Perpetua para los asesinos de Lucena

Oscar Mancilla y Eduardo Javier Acosta fueron condenados por el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande por homicidio doblemente agravado y robo con arma. Para la Fiscalía deben ser castigados a la pena de prisión perpetua.

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  El Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande integrado por los jueces Ernesto Borrone, Juan José Varela y Martín Bramati, condenó  este mediodía a prisión perpetua a Oscar Mancilla y a Eduardo Acosta, por el asesinato del jubilado Juan Carlos Lucena, al considerarlos penalmente responsables por el homicidio doblemente agravado y robo con arma.

  Durante el transcurso del juicio la Fiscal Verónica Marchisio solicitó la condena de prisión perpetua, mientras que, desde la defensa, se buscó que los jueces se inclinen por un castigo menos severo, aplicando una pena de prisión que no supere los 25 años de prisión.

  De lo que no quedaron dudas, durante el desarrollo del juicio oral que se inició el pasado 26 de septiembre, es que tanto Mancilla como Acosta son responsables del hecho de sangre que le costó la vida a Lucena y que ambos tuvieron una misma participación en cuanto a la responsabilidad material del delito cometido.

  Durante la primera mitad del desarrollo de las audiencias, el defensor Gustavo Ariznabarreta intentó instalar la posibilidad de la inimputabilidad de los dos acusados, para lo cual los hizo declarar ante el Tribunal que el día del hecho habían ingerido pastillas mezcladas con alcohol y que por ello dijeron no recordar nada de lo sucedido.

  Sin embargo, con el transcurrir de las declaraciones de testigos y de peritos, se fue diluyendo la coartada que pretendía hacer madurar la defensa; por lo tanto, en sus alegatos, el defensor público consideró que Mancilla y Acosta cometieron el crimen, pero que el mismo debía encuadrarse como un “homicidio en ocasión de robo”, que el Código Penal castiga con una pena de prisión de entre 10 años como mínimo y 25 años de prisión, como máximo.

Desde el Ministerio Público Fiscal se logró afianzar y no dejar dudas sobre la autoría del crimen por parte de los dos acusados, en un mismo grado de responsabilidad y con el agravante de la alevosía, lo que permitió establecer el pedido de la máxima pena de prisión perpetua.

   La doctora Verónica Marchisio consideró totalmente probado que Acosta fue el responsable de sostener por la espalda a Juan Carlos Lucena, para dejarlo en estado de indefensión, en tanto que Mancilla fue quien le asestó las puñaladas que le provocaron la muerte a la víctima.

nnMarchisio consideró el agravante del homicidio por alevosía, ya que ello se acredita cuando a la víctima “se la pone en estado de indefensión, cuando se la trata de sorprender y de asegurarse la parálisis del otro para que ni siquiera haya replica”.

  Para la Fiscal, se debe “condenar la excesiva violencia puesta de manifiesto, la desaprensión a la vida, la gravedad del hecho, el alto grado de peligrosidad demostrado, la extrema crueldad desplegada y los motivos que los llevaron a delinquir”.