NO TIENE LA CULPA EL CHANCHO…!!!

NO TIENE LA CULPA EL CHANCHO…!!!

La votación en el Congreso Nacional de la Ley de bases y el paquete fiscal. Sus
consecuencias. Sus apoyos. Su inmediata implementación. La vigencia del Decreto Nº
70/2023 como complemento de esta ley.

Por el Ing. Agustín Borthiry

¿Quién podría pensar que una fuerza política con 38 diputados sobre 257 y con 7 senadores sobre 72, lograría las mayorías suficientes para que el Congreso de la Nación vote la Ley de Bases y que siga vigente el Decreto Nº 70/2023? El oficialismo tuvo una mayoría muy holgada para la aprobación de esa anhelada ley, muchos más diputados y senadores que los necesarios. El día de mañana, cuando se vean los efectos de lo que el Congreso de la Nación votó, NADIE podrá hacerse el distraído.


NO TUVO LA CULPA MILEI!!!


Milei sólo no podría haber logrado la aprobación de la ley, si no hubiera tenido el acompañamiento de la mayoría de los diputados y senadores, de la mayoría de los gobernadores, de la gran mayoría de los medios de comunicación, de una parte importante del Poder Judicial, de la gran mayoría de las asociaciones empresarias, de gran parte del pueblo argentino, y, por qué no decirlo también, de la Embajada de los EEUU, que estuvo detrás del lobby, a través de Amcham (Cámara de Comercio de los
Estados Unidos en Argentina).

NADIE ES INOCENTE!!!

Las consecuencias se van a pagar con décadas de estancamiento, de extracción de nuestros recursos naturales y de colonización de nuestro país. TODOS los que apoyaron fueron COMPLICES de esta votación y tendrán que hacerse cargo de sus acciones.

Pronto, más temprano que tarde, comenzaremos a experimentar las consecuencias de este cambio estructural en la matriz económica y productiva de nuestra Patria. Ya se van a comenzar a promulgar los decretos para hacer realidad todos los artículos de esta ley aprobada por el Parlamento, y se comenzarán a percibir en los próximos días, de qué manera concreta van a incidir en nuestra vida cotidiana.

Es muy probable que el pueblo, todavía no perciba la magnitud de los cambios votados por el Congreso, ya que la información ha sido sesgada, pues los medios de comunicación, salvo contadas excepciones, han entretenido con el anecdotario, sin profundizar en las reales consecuencias de este nuevo modelo político y económico impuesto por esta nueva mayoría hegemónica, en donde están involucrados casi todos los partidos políticos, grupos empresarios, de medios de comunicación y poderes extranacionales, y esos cambios se comenzarán a notar ni bien se implementen con los nuevos decretos a promulgar.

Los poderes extraordinarios, el RIGI, Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones, el cierre de los Fondos Fiduciarios, la enajenación de empresas públicas, la flexibilización laboral, las modificaciones al sistema electoral, la reestructuración y reforma administrativa del Estado, la restitución del impuesto a las ganancias, los cambios en el impuesto a los bienes personales, entre otros, serán los temas por los que se emitirán decretos para su implementación.

Todo esto se sabía, o mejor dicho, todos los que votaron sabían de qué se trataba, y por lo tanto, nadie podrá decir que desconocía lo que se convalidó y se votó. Ya es tarde para lágrimas.

En nuestra Provincia los Diputados Héctor Stefani, Santiago Pauli y el Senador Pablo Blanco, que votaron afirmativamente esta ley, deberán dar las explicaciones cuando comencemos a sentir las consecuencias de su implementación. ¿Lo harán o se borrarán?

Como lo dije en una nota anterior, los efectos sobre nuestras industrias, sobre nuestras fuentes de trabajo y sobre nuestra Ley 19640, no tardarán en hacerse sentir. Sólo es cuestión de tiempo.

Y como si esto fuera poco, hay que agregar que el gran complemento de esta ley, el Decreto Nº 70/2023, sigue en vigencia, y luego de esta votación, se hace casi imposible pensar que la Cámara de Diputados lo derogue. Ya nadie habla de dicho decreto, y sigue vivito y coleando y haciendo sentir sus consecuencias en toda la población; caída de salarios y jubilaciones, parálisis de la obra pública, sesión de la soberanía en nuestras Malvinas y Antártida Argentina, caída de la producción de acero, de hierro, de la
producción industrial, de la construcción, entre otros efectos nefastos.

Por todo esto reafirmo que, como dice el título de este artículo, “no tiene la culpa el chancho…, sino el que le da de comer”. Nunca el presidente Milei hubiera podido llevar adelante estas políticas, si no fuera por la gran complicidad de gran parte de nuestra dirigencia política, empresarial, periodística, junto a los poderes en las sombras, parte del Poder Judicial, y de una importante porción de nuestro pueblo, que las convalidaron. Los que tenemos algunos años, ya hemos sido testigos de este tipo de experiencias, y sabemos, cómo comienzan, cómo se desarrollan y cómo terminan. Claro que, en este caso, y sobre todo, por la implementación del RIGI y sus consecuencias legales en caso de incumplimiento, nos dejan atados de pies y manos por 30 años, y si queremos en el futuro suprimir este sistema, tendremos que tener el suficiente coraje para afrontar las consecuencias, pero será la única manera de que nuevamente podamos pensar una Patria económicamente libre, políticamente soberana y con justicia social.

Dependerá de nuestra actual y futura dirigencia política, que se opuso a esta ley, y de la fuerza y convicción de nuestro pueblo, que se tomen las medidas adecuadas para poder pensar un país distinto, que recupere los derechos, los beneficios, y nuestra soberanía, que nunca se deberían haber perdido.

*Agustín Borthiry es Ing. Quimico (UNS) especializado en Gas (UBA) Jubilado, fue docente de la UTN, Participó en investigaciones en innovación educativa y ejerció la funcion pública dentro del Ministerio de Educación. Se define como Militante Peronista.

Fuentes: Imágenes de Página 12 y de Sur 54,

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