El presidente Javier Milei utilizó la cadena nacional para atacar al kirchnerismo y prometer recortes profundos en el gasto público, sin dar detalles concretos de la ley que fue a presentar al Congreso. Su intervención tuvo un tono más político que técnico y generó reacciones diversas dentro y fuera del recinto.
El presidente Javier Milei ofreció un discurso de 50 minutos en el Congreso para presentar el Presupuesto 2025, aunque la presentación estuvo marcada por su retórica política en contra del kirchnerismo y una fuerte defensa de su estrategia de ajuste fiscal. A pesar de la importancia del presupuesto, el mandatario no dio detalles específicos sobre el proyecto y se centró en criticar a la oposición y justificar los recortes, especialmente en áreas sensibles como jubilaciones y educación.
Uno de los momentos más relevantes del discurso fue la promesa de vetar cualquier proyecto que afecte el equilibrio fiscal, mientras reafirmaba su plan de reducir el gasto público a niveles históricos. Milei mencionó más de 30 veces términos como «déficit» y «Estado», sin hacer mención alguna a temas como jubilaciones o salarios, lo que generó críticas por la falta de soluciones concretas para los sectores más vulnerables.
Ajuste y polarización Milei aprovechó la cadena nacional para reforzar su imagen de oposición directa al kirchnerismo, al que acusó de todos los males económicos del país, desde el 50% de pobreza hasta el deterioro de la infraestructura sanitaria y educativa. En línea con su discurso, atacó a los gobernadores, exigiéndoles que contribuyan al ajuste con un recorte de 60 mil millones de dólares.
El tono confrontativo se hizo evidente en su referencia a los legisladores opositores, a quienes llamó «ratas miserables». Esto, sumado a su arenga final de «¡Viva la libertad, carajo!», marcó el tono combativo de su intervención, más cercano a un acto de campaña que a una presentación técnica de presupuesto.
Repercusiones El discurso de Milei no logró el impacto esperado. Según mediciones de audiencia, el rating cayó a niveles muy bajos durante la cadena nacional, con un promedio de apenas 3,5 puntos. Dentro del recinto, varios legisladores, especialmente del PRO y UCR, se mostraron distantes y críticos, mientras que Mauricio Macri fue prácticamente ignorado en la confrontación directa con el kirchnerismo.
Diversas voces de la oposición criticaron la falta de propuestas claras. El diputado Leandro Santoro chicaneó que el discurso «no dio un solo dato», y la senadora Juliana Di Tullio lo acusó de anunciar «más ajuste para el pueblo y más beneficios para el 5% más rico del país». Por su parte, el radicalismo pidió detalles sobre las prioridades del presupuesto, mientras que otros sectores alertaron sobre la ausencia de soluciones para los jubilados.
En definitiva, la intervención de Milei dejó más interrogantes que respuestas sobre el Presupuesto 2025, en un contexto político donde las diferencias entre oficialismo y oposición se siguen agudizando.
