El senador nacional Pablo Blanco encendió las alarmas tras detectar en el acta de entendimiento con el FMI una nueva mención al régimen industrial fueguino. Acusa al organismo y al Gobierno nacional de apuntar contra la provincia, y advierte que se están comprometiendo condiciones sin conocimiento pleno de sus consecuencias.
El régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, contemplado en la Ley 19.640, vuelve a estar en el centro del debate nacional, esta vez por una sutil pero contundente mención en el acta de entendimiento firmada entre el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de las negociaciones por el nuevo programa de financiamiento.
La alarma fue encendida por el senador Pablo Blanco (UCR), quien denunció que en el documento oficial —más precisamente en la página 40 del memorándum de 143 hojas— se incluye al régimen fueguino como un “ejemplo de desigualdad impositiva”, lo cual interpretó como un riesgo latente para la continuidad del modelo económico en la provincia más austral del país.
“Nos enteramos de esto ayer a la tarde. El FMI está ejerciendo presión sobre el Gobierno nacional y ya hay señales concretas de que quieren revisar o eliminar el régimen de promoción fueguino”, expresó Blanco en diálogo con medios radiales.
Lo que más preocupa al legislador es que esta mención forma parte de los compromisos asumidos por la Nación para acceder al financiamiento del organismo multilateral. “Algunos dicen que no pasa nada, que sólo se trata de un análisis. Pero sabemos que cuando el FMI apunta, tarde o temprano se avanza. Esta vez no será la excepción si no estamos atentos y movilizados”, advirtió.
“Nos están entregando sin saber qué firmaron”
Blanco no sólo apuntó contra el FMI. También arremetió contra los diputados nacionales —incluso de Tierra del Fuego— que aprobaron el acta sin conocer el contenido del memorándum.
“Muchos votaron sin leerlo. Yo no puedo votar algo que no conozco. Lo que hicieron fue aprobar mediante un mecanismo inconstitucional un principio de convenio, sin tener en cuenta las condiciones que la Nación asumía con el FMI”, señaló el senador.
Además, recordó que durante la administración de Alberto Fernández se exigió que las condiciones del acuerdo con el Fondo se incorporaran en la ley correspondiente, cosa que ahora no ocurrió: “Esta vez se firmó un cheque en blanco”.
Tierra del Fuego, siempre en la mira
El senador también denunció que la presión sobre la Ley 19.640 no es nueva, y que hay una constante estigmatización desde medios nacionales, incluso con burlas y comentarios irónicos en programas televisivos. “Estamos una vez por semana en todos los medios nacionales. Ahora también en las consideraciones del FMI. Eso es preocupante”, señaló.
También recordó otros momentos en los que la provincia fue blanco de intentos de recorte. “En la Ley Bases había artículos que buscaban revisar los regímenes especiales, incluyendo el fueguino. Logramos frenarlo en el Senado gracias a una mayoría de dos tercios. Pero en Diputados lo habían aprobado, incluso con votos de representantes fueguinos”, apuntó.
Además, Blanco se mostró crítico con la política económica actual, que si bien no ha tocado formalmente el régimen 19.640, ha afectado de facto a la industria fueguina mediante la apertura de importaciones. “Así no se puede competir. No hay modificación directa, pero sí se perjudica la producción local. El resultado es el mismo: pérdida de empleo y achicamiento de la actividad económica”.
El rol del Gobierno y el sospechoso protagonismo de Sturzenegger
Para Blanco, la avanzada contra Tierra del Fuego tiene nombres y apellidos, y uno de ellos es el del asesor presidencial Federico Sturzenegger, quien —según el senador— “siempre fue un enemigo declarado del régimen fueguino, desde la época de Cavallo hasta hoy”.
“No nos olvidemos que el principal accionista del FMI es Estados Unidos. Tal vez no les interesa que Argentina se desarrolle en el sur. Hay que entender esto no sólo desde lo económico, sino también desde la perspectiva geopolítica. Tierra del Fuego es estratégica”, sostuvo.
“No se trata de alarmismo, sino de advertencia”
Blanco se mostró activo desde que tomó conocimiento del documento: se comunicó con el gobernador de la provincia, con funcionarios y con representantes del sector industrial. “No es una suposición. Está escrito. Y hay un artículo donde se expresa que la Nación se compromete a hacer todo lo que disponga el Fondo para cumplir los objetivos del préstamo. Eso es muy grave”, indicó.
“Hay que abrir los ojos y estar preparados. Porque cuando te querés dar cuenta, ya es tarde. Tierra del Fuego está constantemente en la picota”, concluyó.
El llamado de atención está hecho. El tiempo dirá si las advertencias del senador Blanco encuentran eco en las autoridades nacionales y provinciales, o si nuevamente, la política y la economía se entrelazan para poner en jaque a uno de los pilares del desarrollo del sur argentino.
