Con solo 26 años, la salteña fue elegida entre nueve candidatos globales para integrar el prestigioso programa Project PoSSUM, vinculado a la NASA. Su formación en bioastronáutica y su sueño de ser la primera astronauta argentina la posicionan como un referente en la nueva era de la exploración espacial.
A sus 26 años, María Noel de Castro Campos ha traspasado una barrera que pocos en el mundo logran alcanzar: fue seleccionada para formar parte del exclusivo Project PoSSUM, una iniciativa científica respaldada por la NASA que entrena a futuros astronautas en simulaciones de gravedad cero, manejo de trajes espaciales, emergencias y tecnología aeroespacial.
Originaria de Salta, esta ingeniera biomédica egresada de la Universidad Favaloro ha construido un camino ejemplar, desde las aulas argentinas hasta los laboratorios del Instituto Internacional de Ciencias Astronómicas (IIAS) en Melbourne, Florida. Su trayectoria demuestra que los sueños de la infancia, cuando se alimentan con dedicación y estrategia, pueden convertirse en realidad.
Una vocación forjada desde la niñez
“Siempre tuve una fascinación por el espacio. De pequeña soñaba con hacer algo trascendente, con contribuir al avance de la humanidad. Para mí, ser astronauta es sinónimo de servir a la ciencia”, confesó Noel en diálogo con Infobae.
Su perfil combina matemáticas, física e ingeniería, disciplinas que dominó desde la escuela. Tras graduarse en Ingeniería Biomédica, avanzó con una maestría en Ingeniería Aeroespacial, descubriendo un campo clave: la fisiología humana en entornos extremos, esencial para futuras misiones a Marte.
“Ser astronauta no es solo viajar al cosmos; es prepararse para expandir los límites del conocimiento”, afirmó.
Project PoSSUM: El entrenamiento que desafía los límites
El Project PoSSUM (Ciencia Suborbital Polar en la Mesosfera Superior) es un programa de alto rigor que simula condiciones espaciales mediante vuelos parabólicos, trajes presurizados y estudios de hipoxia. Noel fue una de las nueve personas elegidas a nivel mundial para esta formación, que incluye:
- Vuelos en gravedad cero (donde resistió pruebas que suelen provocar náuseas en la mayoría).
- Manejo de emergencias y operación de equipos en ambientes hostiles.
- Entrenamiento en fuerzas G y adaptación a la microgravedad.
Aunque el programa no garantiza un puesto en la NASA, es un escalón crucial para quienes aspiran a misiones interplanetarias.
El gran desafío: Llegar a Marte
En un contexto donde la NASA avanza con misiones análogas a Marte (como CHAPEA), perfiles como el de Noel son clave. La bioastronáutica, su especialidad, estudia cómo el cuerpo humano resiste la radiación, la pérdida de masa ósea y el aislamiento prolongado.
“Viajar al planeta rojo es un reto multidisciplinario. No solo necesitamos tecnología, sino también soluciones médicas para sobrevivir en un ambiente hostil”, explicó.
Un sueño con bandera argentina
Además de su formación científica, Noel se capacita como piloto, buzo y paracaidista, habilidades críticas para un astronauta. Recientemente, firmó un acuerdo con la Space Kids Foundation para recaudar fondos y financiar su entrenamiento.
Su mayor anhelo: “Ser la primera astronauta argentina y llevar nuestra bandera al espacio. Quiero inspirar a los jóvenes a creer que el cielo no es el límite”.
Con una maestría en Ciencias Espaciales en curso y su mirada puesta en las estrellas, María Noel de Castro Campos no solo representa el futuro de la exploración espacial, sino también el espíritu de una generación que rompe fronteras.
