El Goberndor de Tierra del Fuego denuncia el abandono del gobierno nacional y asegura que no permitirá la pérdida de puestos de trabajo. Las fábricas fueguinas, clave en desarrollo tecnológico y soberanía, resisten.
La provincia más austral del país vive horas de tensión tras el anuncio del gobierno nacional de eliminar beneficios promocionales para la industria electrónica, una medida que pone en riesgo miles de empleos directos e indirectos. El gobernador Gustavo Melella salió al cruce en una entrevista radial, donde no solo defendió el modelo productivo fueguino, sino que también denunció la falta de diálogo y el peligro que esto representa para la soberanía nacional.
«En ciudades como las nuestras, provincias como las nuestras, cada puesto de trabajo importa uno, 16.000», afirmó Melella, recordando la crisis que vivió la provincia durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se perdió el 55% del empleo industrial. «Eso provocó un empobrecimiento muy grande en Río Grande, afectó al comercio, a los taxistas, a los electricistas, a toda la cadena económica», remarcó.
El mandatario fueguino insistió en que no se trata solo de números: «Cuando hablamos de 6.500 puestos de trabajo, algunos pueden pensar ‘no es tanto’, pero en Tierra del Fuego, cada empleo directo impacta en tres más».
Tecnología de Punta y Competitividad
Melella desmintió las críticas que señalan que la industria fueguina solo ensambla productos: «Hay desarrollo tecnológico altísimo, como no lo tiene el resto del país. Se produce desde cero, se exporta a primeras marcas y hasta se le ha ganado licitaciones a empresas japonesas».
Como ejemplo, destacó el rol clave de las fábricas fueguinas durante la pandemia: «Cuando el mundo necesitaba respiradores, una empresa de Tierra del Fuego, asociada al Grupo Mirgor, produjo 2.000 unidades en un mes y medio, algo que solo fue posible por el valor agregado local».
El Golpe a la Soberanía
Más allá del impacto económico, el gobernador apuntó contra lo que considera un ataque a la soberanía nacional: «Tierra del Fuego no es solo una provincia, es un territorio estratégico. Si abandonamos la industria, ¿quién defiende esta frontera?».
Recordó que la ley de promoción industrial tuvo, desde sus inicios, un objetivo geopolítico: «Cuando la mayoría de la población era chilena, necesitábamos arraigo. Hoy, mientras otros países invierten en sus territorios más remotos (como Inglaterra en Malvinas), Argentina parece empeñada en desmantelar su industria austral».
Acuerdo para Salvar los Empleos
En medio de la crisis, Melella anunció un acuerdo clave: «Hoy las empresas, los trabajadores y la provincia firmaremos un compromiso para garantizar que no se pierda ni un solo puesto de trabajo». Aseguró que las empresas están dispuestas a reestructurar su modelo para competir sin los beneficios, pero pidió que se les dé tiempo.
Uno de los puntos más duros de la entrevista fue cuando Melella relató cómo se enteró de la medida: «Nadie del gobierno nacional me llamó. Me enteré por los empresarios. Es la falta de respeto de un gobierno autoritario».
Criticó también a los legisladores libertarios que votaron el acuerdo con el FMI sin leerlo: «Ahora salen a agredir, pero no pueden justificar por qué aceptaron terminar con nuestros beneficios».
Desafiando los dichos de funcionarios que llamaron «galpones» a las plantas fueguinas, Melella invitó a todos a ver la realidad: «Si comparás una fábrica nuestra con una de Toyota, no hay diferencia. Tenemos robótica de primer mundo y cooperativas que se pusieron la producción al hombro».
¿Intereses Extranjeros?
Consultado sobre los rumores de presión de EE.UU. por el puerto de aguas profundas que se planea con China, el gobernador fue claro: «Nosotros buscamos inversiones de donde vengan. Pero algunos parecen preferir que no haya desarrollo en Tierra del Fuego».
