La Pesca del Langostino en Crisis: Una Industria Clave Paralizada por Primera Vez en Décadas

La Pesca del Langostino en Crisis: Una Industria Clave Paralizada por Primera Vez en Décadas

La temporada no comenzó debido a la inviabilidad económica, afectando miles de empleos y generando tensiones políticas. Empresarios, sindicatos y funcionarios señalan diferentes responsables, mientras el sector busca soluciones urgentes.

La pesca del langostino, uno de los sectores más dinámicos en la generación de divisas para el país, enfrenta una situación sin precedentes. Por primera vez en décadas, la temporada no ha comenzado, dejando en tierra a más de un centenar de barcos y poniendo en riesgo entre 15.000 y 20.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.

El escenario es crítico. La actividad, que mueve alrededor de 600 millones de dólares anuales y tiene como principales destinos a China, España y Estados Unidos, se encuentra paralizada debido a una combinación de factores que han hecho insostenible su operación. La caída del precio internacional, los elevados costos de producción y el aumento de los Derechos de Extracción (DUE) han creado lo que los actores del sector denominan una «tormenta perfecta».

El proceso habitual se ha interrumpido. El Instituto Nacional de Pesca (Inadep) suele convocar a las empresas para inscribir sus embarcaciones en salidas exploratorias, con un mínimo de cuatro barcos requeridos. Sin embargo, este año no se alcanzó ese número, y las flotas permanecen amarradas en puertos como Mar del Plata, Madryn y Puerto Deseado. Entre los afectados se encuentran grandes compañías como Moscuzza, Solimeno y Wanchese, cuyos buques representan al menos un tercio de la flota inactiva.

Los sindicatos están en alerta. Daniel Flores, secretario general del Sindicato de Conductores Navales (Siconara), aseguró que aún no han sido convocados a negociar, pero advirtió que los trabajadores no pueden ser la variable de ajuste. «La ecuación no cierra, pero la solución no puede recaer sobre los empleados», afirmó. Flores atribuyó parte del problema a una guerra comercial entre empresarios, que habrían bajado los precios para ganar mercado, perdiendo el control de la situación.

El debate político no se hace esperar. Gustavo Pulti, diputado nacional y exintendente de Mar del Plata, responsabilizó directamente al gobierno nacional por la crisis. «Han llevado al sector a una rentabilidad negativa con decisiones equivocadas», sostuvo, exigiendo la eliminación de retenciones y una reducción de impuestos para reactivar la actividad.

En contraste, el diputado radical Diego Garciarena apuntó contra la administración provincial, acusándola de inacción ante un proyecto de emergencia pesquera presentado hace meses. «Un gobierno enfocado en internas políticas no cumple su función», criticó en redes sociales. Pulti le respondió, señalando que el problema de fondo es el atraso cambiario y no las disputas locales.

Mientras tanto, el intendente Guillermo Montenegro evita pronunciarse. Con rumores sobre un posible acercamiento a La Libertad Avanza, cualquier declaración podría afectar sus negociaciones políticas.

El aumento de los DUE agravó la situación. Impulsado por el ministro Federico Sturzenegger, el incremento de estos derechos —que en algunos casos se multiplicaron por quince— generó un fuerte rechazo en el sector. Las cámaras empresariales intentaron compensar las pérdidas con recortes salariales, pero los sindicatos los rechazaron de plano.

Expertos como César Lerena ven una intencionalidad detrás de las medidas. «Parece una vendetta por el fracaso del primer proyecto de extranjerización del mar argentino», señaló, sugiriendo que la política actual podría estar dirigida a debilitar deliberadamente al sector.

La incertidumbre crece. Con las provincias afectadas evaluando un planteo conjunto ante Nación y los trabajadores en pie de lucha, la pesca del langostino enfrenta su momento más crítico. El tiempo apremia, y sin soluciones concretas, una de las industrias más redituables del país podría colapsar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *