El equipo francés analiza un posible error de software que retrasó las paradas en boxes, mientras el piloto argentino no ocultó su frustración tras quedar en el puesto 18.
Budapest, Hungría – La escudería Alpine anunció este lunes que llevará a cabo una exhaustiva investigación interna luego de los inconvenientes técnicos que afectaron el rendimiento de Franco Colapinto durante el Gran Premio de Hungría. El piloto argentino, quien había mostrado un desempeño prometedor en la clasificación, terminó en una discreta decimoctava posición tras sufrir demoras críticas en sus paradas en boxes.
Según reveló el portal especializado Motorsport, el equipo sospecha que un fallo en el sistema de software habría impedido la liberación inmediata del monoplaza una vez finalizado el cambio de neumáticos. En particular, se analiza si la pistola utilizada en la rueda trasera izquierda no registró correctamente la finalización del procedimiento, lo que generó retrasos innecesarios.
El incidente ocurrió en un momento clave de la competencia, truncando cualquier posibilidad de Colapinto de sumar puntos. El joven corredor, de 22 años, no disimuló su enojo durante la carrera, expresando su frustración a través de la radio del equipo. “¡Por Dios! ¡La puta madre!”, se escuchó gritar tras las problemáticas detenciones en los pits.
Una carrera para olvidar
A pesar de haber partido desde la decimocuarta posición, Colapinto enfrentó dificultades desde el inicio. La primera parada, en la vuelta 13, se extendió por once segundos debido a complicaciones técnicas, un tiempo excesivo para un procedimiento que normalmente no supera los dos segundos. Aunque logró recuperarse parcialmente, escalando hasta el puesto 15, la segunda detención en boxes terminó por sepultar sus opciones. En esa ocasión, los mecánicos tardaron siete segundos, dejándolo nuevamente en la última posición.
La situación contrastó con el desempeño de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien completó su estrategia con una sola parada y un cambio de neumáticos eficiente. Sin embargo, una penalización posterior relegó al francés al fondo de la grilla, permitiendo que Colapinto lo superara en la clasificación final.
Mirando hacia adelante
Con el objetivo de evitar que estos errores se repitan, Alpine ha priorizado la revisión de sus protocolos técnicos antes del próximo Gran Premio, que se disputará en Países Bajos el 31 de agosto. Mientras tanto, Colapinto deberá dejar atrás un fin de semana complicado y concentrarse en demostrar su potencial en Zandvoort, donde espera contar con un equipo más afinado y un monoplaza libre de imprevistos.
La presión sobre Alpine aumenta, no solo por la necesidad de mejorar en la pista, sino también por mantener la confianza de sus pilotos, quienes exigen respuestas claras y soluciones concretas.
