El cuerpo de Daiana Mendieta fue localizado en un pozo de agua a diez metros bajo tierra. Un vecino de 55 años, con algún tipo de vínculo con la víctima, permanece detenido mientras la pesquisa avanza bajo la sombra de un posible femicidio, conmocionando a la pequeña comunidad de Gobernador Mansilla.
La tranquilidad de la localidad entrerriana de Gobernador Mansilla se quebró este martes con el hallazgo del cuerpo sin vida de Daiana Magalí Mendieta, la joven de 22 años cuyo paradero se desconocía desde el pasado viernes. El macabro descubrimiento se produjo en la mañana, cuando su cuerpo fue localizado oculto en el interior de un aljibe a una profundidad de diez metros, en una apartada zona rural conocida como Los Zorrinos, cercana al club de campo El Silencio.
La pesquisa judicial, coordinada por los fiscales Emilce Reynoso y Sergio Saliski, tiene como principal sospechoso a un hombre de 55 años, identificado como Gustavo «Pino» Brondino. Si bien por el momento su aprehensión formal responde a haber opuesto resistencia y amenazado con armas de fuego a la policía durante un allanamiento, la investigación se centra en su persona tras determinarse que su número de celular figuraba entre las últimas conversaciones de WhatsApp de la víctima. Las autoridades han señalado que existía algún tipo de vínculo entre Brondino y Mendieta, agregando que la familia del detenido la conocía.
El rastro de Daiana se había perdido en la tarde del viernes, luego de informar a sus padres que saldría a realizar un mandado, sin ofrecer mayores precisiones. Utilizaba para ello el automóvil familiar, un Corsa Classic, que fue encontrado abandonado dos días más tarde en un camino de tierra, con las llaves puestas y sin evidencias de lucha. El detalle crucial que encendió las alarmas ocurrió aquella misma noche, cuando su madre, al requerir el vehículo, comprobó que los mensajes dirigidos al teléfono de su hija ya no eran recibidos.
La desesperada búsqueda movilizó a cadetes de la Escuela de Policía, la División Canes, efectivos de Tala y Paraná, Bomberos y voluntarios, quienes rastrearon los extensos campos aledaños a la Ruta Nacional 12 con el apoyo de drones. El operativo permitió localizar el vehículo a cuatro kilómetros del pueblo y, finalmente, el cuerpo de la joven a siete kilómetros de donde se halló el coche.
El caso es investigado como un presunto femicidio. El Gabinete Informático de la Fiscalía analizará los dos teléfonos celulares incautados en el domicilio del sospechoso, mientras se aguardan los resultados de la autopsia que determinará las causas exactas de la muerte. La comunidad, consternada, ya planea una nueva movilización para exigir justicia, recordando con dolor las similitudes con el femicidio de Fátima Acevedo, otro crimen que en 2020 estremeció a la provincia y cuya víctima también fue hallada en las profundidades de un aljibe.
