La plataforma, con millones de descargas, fue acusada de fomentar la cibervenganza y el acceso indebido a datos personales, lo que motivó su eliminación tras numerosas quejas y violaciones a las políticas de privacidad.
En una decisión que pone fin a meses de intenso debate, Apple decidió eliminar de su tienda oficial la aplicación Tea Dating Advice, conocida por permitir a sus usuarios catalogar a hombres mediante un sistema de banderas rojas y verdes. La plataforma, que había superado los once millones de descargas, se encontraba en el centro de la polémica desde hacía tiempo, no solo por su cuestionable enfoque, sino también por haber derivado en prácticas peligrosas que excedían su propósito inicial.
La compañía de Cupertino fundamentó su medida en el incumplimiento reiterado de las condiciones de uso, especialmente en lo referente a la moderación de contenido y la protección de la privacidad de los usuarios. Según informaron fuentes oficiales, se recibió un volumen elevadísimo de reclamos, entre los cuales se destacaron denuncias relacionadas con la exposición de información sensible de menores de edad. Esta situación encendió las alarmas dentro de la empresa, acelerando el proceso de revisión que culminó con la retirada definitiva de la app.
Lejos de limitarse a su función declarada, la aplicación se transformó en un instrumento para acciones de cibervenganza, impulsadas principalmente por grupos de “íncels” —término que alude a comunidades de celibato involuntario—, quienes en repetidas ocasiones vulneraron la seguridad del sistema. Dichos ataques permitieron el acceso ilegítimo a datos privados de mujeres y adolescentes, generando un clima de inseguridad y alarma social.
La desaparición de Tea Dating Advice marca un precedente significativo en las políticas de control que ejercen las grandes tecnológicas sobre el contenido que alojan. Apple ha reafirmado así su compromiso con la seguridad digital, aunque la medida llega tras meses de creciente presión pública y mediática. Mientras tanto, los cuestionamientos sobre el uso ético de las aplicaciones de citas y la gestión de la información personal continúan abriendo un debate más amplio, que trasciende esta plataforma en particular.
