El Gobierno frena la libre flotación del dólar por temor a la inflación y la inestabilidad política

El Gobierno frena la libre flotación del dólar por temor a la inflación y la inestabilidad política

En un giro discursivo, el ministro Luis Caputo defendió el sistema de bandas cambiarias y advirtió que una liberación total generaría un rebrote inflacionario. Criticó a la oposición y aseguró que el contexto no está maduro para un tipo de cambio flotante.

En un cambio significativo de su postura inicial, el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó la posibilidad de una flotación libre del dólar y justificó la permanencia de las bandas cambiarias como un mecanismo necesario para contener la inflación y evitar una crisis cambiaria. La declaración, formulada durante su participación en la Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), marca un distanciamiento explícito de las promesas de liberalización cambiaria que caracterizaron los primeros meses de su gestión.

Caputo argumentó que las bandas cambiarias se encuentran “correctamente calibradas” y subrayó que, antes de avanzar hacia un esquema de libre flotación, la Argentina debe “graduarse” en materia de estabilidad. “No nos agrandemos —advirtió—, porque al primer shock terminamos imponiendo restricciones”. El funcionario hizo hincapié en la volatilidad de la demanda de dinero y en el proceso de dolarización sin precedentes que vivió el país en los últimos meses, factores que, a su juicio, tornan inviable una flotación pura.

El titular de la cartera económica también introdujo un elemento político en su explicación. Sostuvo que el país no puede darse “el lujo de flotar libremente con la volatilidad política” que lo caracteriza y aseguró que, “mientras la alternativa siga siendo el comunismo, es muy difícil flotar”. De este modo, vinculó la viabilidad de una política cambiaria más flexible con la necesidad de que la oposición presente propuestas “más racionales”.

Respecto de las reservas monetarias, Caputo destacé que su gestión es la que más dólares ha comprado en la historia reciente, aunque reconoció que una parte significativa se destinó al pago de deudas. Aseguró que la acumulación de reservas es una “prioridad” para fortalecer al Banco Central y consolidar el descenso de la inflación. Además, transmitió tranquilidad en relación con el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional, señalando que los vencimientos se resolverán por vía financiera, sin afectar las reservas.

En el mismo escenario, Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, expresó su respaldo al Gobierno y llamó a abrir una etapa de diálogo para diseñar una política industrial que complemente la estabilización macroeconómica. Rocca enfatizó la importancia de avanzar con reformas tributarias y laborales que incentiven la producción y mejoren la competitividad de la economía.

La intervención de Caputo deja en claro que, lejos de encarar una liberalización cambiaria, la administración actual optará por mantener un tipo de contenido, utilizando las reservas para evitar saltos bruscos en la cotización. Esta postura refleja el temor oficial a que una devaluación abrupta desate una nueva espiral inflacionaria y ponga en riesgo el frágil equilibrio económico alcanzado.

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