La Cámara de Comercio de Río Grande avaló la medida de alivio fiscal y enfatizó la urgencia de impulsar nuevas actividades económicas que generen empleo genuino en la provincia, con foco en la zona norte.
En un gesto unánime del cuerpo legislativo, la sanción de una moratoria impositiva fue recibida con beneplácito por la Cámara de Comercio de Río Grande, que interpreta la norma como un salvavidas crucial para un entramado productivo afectado por la adversidad económica. La entidad, además, subrayó la trascendencia de haber instalado en la agenda pública un debate serio y plural sobre la diversificación de la matriz económica provincial, un paso considerado fundamental para proyectar un futuro con mayor estabilidad laboral.
A través de su presidente, José Luis Iglesias, la institución manifestó que la herramienta fiscal, largamente esperada por el sector, llega para ofrecer un camino de regularización a un sinnúmero de comercios y empresas actualmente endeudadas. Si bien reconoció cierto retraso en su implementación, Iglesias destacó que el régimen permitirá a muchos contribuyentes interrumpir procesos de judicialización y reestructurar sus compromisos financieros, encontrando una salida concreta en un escenario de complejidad creciente.
El dirigente hizo especial hincapié en el impacto diferencial que la crisis tiene en la zona norte de Tierra del Fuego. Remarcó que, a diferencia de Ushuaia, cuya economía encuentra un amortiguador en la dinámica turística, Río Grande y su región carecen de ese colchón, lo que agrava las condiciones para las pymes y el empleo local. En este marco, la moratoria no es vista solo como un alivio contable, sino como un instrumento vital para sostener la actividad económica y preservar puestos de trabajo en una geografía productiva particularmente castigada.
Más allá del alivio inmediato, la Cámara puso el acento en la importancia estratégica del debate legislativo en torno a alternativas productivas, como la salmonicultura. Iglesias valoró que la discusión se haya dado con amplitud de voces y argumentos, señalando que el verdadero triunfo es para la provincia en su conjunto al demostrar capacidad de analizar proyectos de desarrollo. Insistió en que el camino debe combinar una rigurosa responsabilidad ambiental con controles estatales eficaces y una visión integral del territorio.
Este diálogo, sostuvo, es la puerta de entrada para la creación de empleo privado genuino, una necesidad acuciante para aquellos fueguinos que hoy permanecen al margen del mercado laboral formal. Finalmente, el presidente de la entidad lanzó un reclamo por una perspectiva federal más equilibrada, reclamando la materialización de proyectos estratégicos para el norte, como el desarrollo portuario, y una distribución de las inversiones que contemple las necesidades de toda la provincia, reduciendo el centralismo histórico.
