El nuevo smartphone de gama media de Honor genera revuelo global por su diseño, calcado al último buque insignia de Apple, y por integrar una capacidad de batería récord que promete autonomía extrema, todo a un precio notablemente accesible.
Una reciente presentación oficial en China ha desvelado al Honor Power 2, un dispositivo que está acaparando la atención de la industria no por su potencia bruta, sino por una estrategia de diseño audaz y una característica técnica descomunal. Las imágenes prácticas difundidas revelan una semejanza exterior asombrosa, prácticamente una réplica, con el iPhone 17 Pro de Apple, particularmente en la versión color naranja y en el diseño de su módulo trasero de cámaras.
Esta maniobra estética, lejos de pasar desapercibida, ha catapultado al smartphone a los titulares de medios y redes sociales a nivel mundial, demostrando que la polémica visual puede ser un formidable recurso de marketing. Las únicas distinciones evidentes radican en los detalles: el acabado bicromático propio de Apple, los materiales aparentemente más plásticos en el módulo de Honor —este último grabado con la palabra «Power»—, las dimensiones de las lentes y la obvia sustitución del logo de la manzana por la marca china.
Sin embargo, tras esta fachada inspirada en un buque insignia, el Honor Power 2 se posiciona con claridad en la gama media, donde su verdadero factor diferenciador es descomunal: una batería de 10.080 mAh, una cifra casi inédita en el mercado. Combinada con el nuevo chipset Dimensity 8500 Elite de MediaTek y un grosor de solo 8 milímetros, la marca promete cifras de autonomía excepcionales, como 32.5 horas de reproducción continua de vídeo o 17.3 horas de navegación web. Además, el terminal puede funcionar como banco de energía externo gracias a su carga inversa de 27W, mientras que su recarga propia alcanza los 80W.
Otro aspecto destacado es su robustez. El dispositivo supera la común certificación IP68 al añadir la IP69K, que garantiza protección incluso contra chorros de agua a alta presión y temperaturas elevadas. Esto le permite a Honor comercializarlo como un equipo para exteriores, aunque su estética es la de un smartphone convencional y delgado, coronado por una pantalla AMOLED de 6.79 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz y un brillo HDR máximo declarado de 8.000 nits.
No obstante, el apartado fotográfico refleja su orientación económica. El sistema se basa en un sensor principal de 50 MP, acompañado por un angular secundario de apenas 5 MP y un tercer sensor sin especificar, presumiblemente de uso macro. Para selfies, incluye una cámara de 16 MP. La marca tampoco detalla en su web oficial las bandas de red compatibles, y el puerto USB se limita al estándar 2.0.
Comercializado ya en China, el Honor Power 2 se ofrece en una configuración base de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento por un precio equivalente a 386 dólares, mientras que la versión de 512 GB ronda los 429 dólares. Las reservas están abiertas y la disponibilidad general comenzará el próximo 9 de enero, planteando una alternativa singular: el diseño de un titán tecnológico con el corazón energético de un campeón y el precio de un competidor accesible.
