EL VINCULO DIGITAL EN EL FEMICIDIO DE VILLA MARÍA: LA CITA FATAL DE DELFINA AIMINO

EL VINCULO DIGITAL EN EL FEMICIDIO DE VILLA MARÍA: LA CITA FATAL DE DELFINA AIMINO

La investigación judicial confirmó que la joven y su agresor se contactaron por una app de encuentros. El brutal ataque, con más de veinte puñaladas, ocurrió tras su primera reunión física en la madrugada del Año Nuevo. El acusado permanece detenido con una imputación por femicidio.

La pesquisa por el cruel femicidio de Delfina Aimino, la joven de 22 años hallada sin vida en un camino vecinal de Villa María el primer día del año, ha establecido con precisión el origen del vínculo con su presunto asesino. Según lo adelantado por la fiscal Silvia Maldonado, la víctima y Tomás Mulinetti, de 23 años, entablaron comunicación inicial a través de una popular aplicación de citas para dispositivos móviles.

Los hechos se desencadenaron en las primeras horas del 1 de enero. Delfina había compartido la celebración de la Nochevieja en el seno familiar y, tras el brindis, decidió salir para concretar un encuentro personal con Mulinetti. Ese primer y último contacto físico, ocurrido en la madrugada, se constituye en el eje temporal fundamental de la causa.

El desarrollo de la investigación, que integró el cruce de datos digitales con el minucioso rastreo de las filmaciones de seguridad del perímetro, permitió a los investigadores trazar el movimiento de ambos. Un hallazgo crucial que incrementó las sospechas sobre Mulinetti fue la comprobación de que, posteriormente a la desaparición de Aimino, el joven dedicó varias horas a lavar meticulosamente su vehículo. Esta conducta, interpretada como una posible tentativa de eliminar evidencias, precipitó una medida judicial urgente.

Agentes de la Policía de Córdoba realizaron un allanamiento en el domicilio del sospechoso, donde procedieron a su detención. En el procedimiento se incautaron diversos objetos considerados de alto valor para la reconstrucción de los hechos: un automóvil Ford Ka, varios teléfonos celulares, prendas de vestir y un arma blanca, específicamente una navaja, que presuntamente fue el instrumento utilizado para cometer el crimen.

Los resultados de la autopsia, por su parte, revelaron la extrema violencia del ataque padecido por Delfina Aimino. El informe forense detalla la presencia de múltiples golpes, cortes y lesiones características de una víctima que intentó repeler la agresión. No obstante, el dato más estremecedor lo constituyen las más de veinte puñaladas que acabaron con su vida.

Frente a estos elementos acumulados, Tomás Mulinetti fue formalmente imputado por el delito de homicidio calificado, con la agravante de violencia de género, encuadrado como femicidio. Sin embargo, la pesquisa mantiene su curso activo. La fiscalía no descarta realizar nuevas diligencias para reforzar la acusación, manteniendo abiertas varias líneas de indagación para determinar con exactitud la secuencia completa de los sucesos y las posibles motivaciones detrás de este hecho que conmocionó a la comunidad cordobesa.

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