Mediante un sitio web aparentemente formal, un estafador suplantó la identidad del dueño de un apart hotel en Reñaca. Tras cobrar anticipos, dejó un mensaje de disculpas con citas bíblicas y desapareció, dejando a las familias sin alojamiento y con importantes pérdidas económicas.
Una compleja trama de fraude ha dejado a aproximadamente doscientos turistas argentinos en una situación de vulnerabilidad durante la temporada estival, tras haber sido engañados al reservar departamentos en el cotizado balneario de Reñaca, en Viña del Mar, Chile.
La maniobra fraudulenta se ejecutó a través de un portal de internet que, a simple vista, inspiraba total confianza. Este sitio, actualmente fuera de línea, ofrecía alojamientos en el denominado “Holiday Reñaca” a precios notablemente bajos, una característica que, lejos de levantar sospechas, actuó como señuelo. La plataforma contaba con vínculos a aplicaciones de reservas y utilizaba un correo electrónico con dominio empresarial, lo cual dotaba a la operación de una falsa apariencia de legalidad.
El perjuicio económico para cada una de las familias afectadas ronda el millón de pesos chilenos, equivalente a unos mil cien dólares. En algunos casos particulares, donde se aplicaron promociones con descuentos, las pérdidas ascendieron a casi mil quinientos dólares por persona. Todos los viajeros realizaron las transferencias correspondientes, pero jamás recibieron la ansiada confirmación de su reserva.
La cruda realidad les esperaba al llegar a destino. “Arribamos y nos comunicaron que no existía disponibilidad alguna. En ese instante comprendimos que habíamos sido estafados”, relató con desazón Sergio González, un turista originario de Santiago del Estero, en declaraciones a la televisión chilena. “Experimentamos una impotencia absoluta, puesto que uno confía en realizar con anticipación todos los trámites y se topa con esta situación”, agregó.
Detrás de los inmuebles promocionados fraudulentamente se encuentra el legítimo propietario, Egon Pfaff, quien se dedica al arriendo de sus departamentos. Pfaff manifestó su consternación al descubrir que alguien había suplantado su identidad para perpetuar el engaño. “Los turistas damnificados me relataron que existía una página web a mi nombre, con fotografías de mis propiedades, y que habían efectuado el pago por internet creyendo que era yo quien los alquilaba”, explicó al canal 24 Horas.
El cierre de este episodio de desconfianza llegó de la mano de un insólito mensaje del propio estafador. Antes de desactivar el sitio web, dejó una nota en la que pidió perdón a sus víctimas, entremezclando su arrepentimiento con versículos bíblicos. “Perdón a todos, pero era necesario. Reconozco el daño, y pido perdón por ello, sé que deberé pagar en algún momento y lo haré”, expresó el texto.
Posteriormente, incluyó una cita del Salmo 51: “Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame. Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí; contra Ti, contra Ti sólo he pecado”.
Ante este caso, que ha conmocionado a la comunidad turística regional, la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP) emitió un comunicado lamentando lo sucedido. Las autoridades insistieron en la importancia de optar siempre por alojamientos formales y debidamente establecidos, tales como hoteles, hostales y cabañas que figuren en el Registro Nacional de Servicios Turísticos del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), como principal mecanismo de prevención frente a este tipo de ilícitos.