El gobernador Weretilneck presentó en Bariloche un helicóptero único en el país y un avión de INVAP, en el marco de una inversión millonaria que incluye satélites de inteligencia artificial y refuerzo humano para combatir incendios forestales.
Bariloche amaneció con un nuevo guardián en su cielo. Desde ayer, un helicóptero de capacidades excepcionales se encuentra operativo en el aeropuerto local, marcando un hito para el Sistema de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) de Río Negro. La aeronave, singular en todo el territorio nacional por su diseño específico para el combate de llamas, puede transportar entre diecisiete y diecinueve pasajeros además de la tripulación, y está equipada con un sistema de descarga de agua que posee una capacidad de cuatro mil litros. Una de sus virtudes más destacadas es su amplio margen operativo, ya que puede actuar con vientos de hasta noventa kilómetros por hora, una ventaja crucial en la Patagonia.
En un acto cargado de simbolismo, el gobernador Alberto Weretilneck calificó la jornada como histórica. “Por primera vez desde que la Provincia se organizó para enfrentar el fuego, contaremos con un medio aéreo propio”, resaltó ante una amplia comitiva que incluyó a intendentes de la región, ministros provinciales, representantes de fuerzas federales, autoridades del plan nacional de incendios y equipos técnicos.
La ceremonia de presentación congregó a figuras clave como la coordinadora del Plan de Manejo del Fuego de Neuquén, Gabriela Navarro, y ejecutivos de las empresas proveedoras, dando cuenta de un enfoque regional y colaborativo. Sin embargo, Weretilneck subrayó la autonomía que este nuevo recurso otorga a la provincia, aunque siempre en coordinación con la Nación, Parques Nacionales y demás organismos.
El mandatario fundamentó la decisión en la crisis climática, que ha transformado la naturaleza de los incendios. “Hoy enfrentamos siniestros de categorías 4 y 5, fenómenos de una intensidad que antes no conocíamos. Esta realidad nos obliga a adaptar y fortalecer sin pausa nuestras estructuras”, argumentó. Para ello, se diseñó una estrategia integral que supera la mera incorporación del helicóptero.
El segundo pilar de este plan es un avión contratado a INVAP, dedicado al monitoreo y apoyo operativo desde el aire. Pero la apuesta tecnológica alcanza su punto más sofisticado con la contratación de un sistema de análisis satelital único en el país. Se trata de una constelación de origen alemán, con una inversión superior al millón de dólares, que proporcionará a las centrales de Bariloche y El Bolsón diagnósticos permanentes, proyecciones de comportamiento del fuego y alertas tempranas. “Permitirá cuidar a nuestros brigadistas y anticipar escenarios, algo inédito”, aseguró el Gobernador.
El refuerzo en tierra es igualmente sustancial. El SPLIF sumará cincuenta nuevos brigadistas, elevando a doscientos cincuenta el total de combatientes desplegados en puntos estratégicos. La flota se verá robustecida con tres camiones cisterna de gran capacidad, tres camionetas de ataque rápido, vehículos todo terreno para accesos complejos y un minibús para movilizar al personal.
La inteligencia artificial también llegará al terreno mediante una alianza con INVAP para instalar una red de cámaras de detección temprana; ya operan siete de las doce previstas. Este despliegue se complementa con drones térmicos para identificar puntos calientes, nuevas bases de comunicación y estaciones meteorológicas.
Toda esta transformación, financiada con fondos provinciales y de FONPLATA, representa una inversión aproximada de cinco millones de dólares. Weretilneck sintetizó el espíritu del nuevo modelo: “Hemos incorporado un concepto clave: el incendio lo ataca quien llega primero. La prioridad es la velocidad de respuesta. Por eso, todas las organizaciones estatales, incluida la Policía, contarán con equipamiento y capacitación para el ataque inicial”. Con estas herramientas, Río Negro se prepara para una temporada de fuego cada vez más desafiante, buscando ganarle la carrera al tiempo y a las llamas.
