Costa Refuta a Scioli y Afirma que la Asfixia Económica Frena el Turismo Interno

Costa Refuta a Scioli y Afirma que la Asfixia Económica Frena el Turismo Interno

El Ministro bonaerense Augusto Costa desmintió el optimismo del gobierno nacional, citando testimonios del sector que revelan una caída en la ocupación y el consumo. Acusó al modelo de Milei de golpear a la clase media y destruir el turismo local.

En un nuevo capítulo de la pugna política por el diagnóstico económico, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires confrontó directamente con las cifras optimistas difundidas por la administración nacional respecto a la temporada de verano. El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, salió al cruce de las declaraciones del secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, quien había celebrado el movimiento turístico en enero.

Costa, lejos de compartir el entusiasmo, esbozó un panorama sombrío, fundamentado en testimonios directos del sector hotelero. El funcionario provincial relató el diálogo con un empresario de la costa atlántica, quien le habría expresado con crudeza que la afluencia de visitantes es menor este año y, lo que es más preocupante, el consumo ha mermado drásticamente porque los turistas «no tienen un mango». Esta frase sintetiza, según la visión provincial, el núcleo del problema.

Con base en ese testimonio, el ministro cargó directamente contra las políticas del presidente Javier Milei. Aseguró que el modelo económico implementado por el gobierno nacional «está asfixiando a la clase media y a los sectores de menores ingresos», lo que a su vez deriva en la «destrucción del turismo interno». Para Costa, no se trata de una mera fluctuación estacional, sino de una consecuencia directa de una estrategia que, a su juicio, reduce el poder adquisitivo de la mayoría de las familias.

La contundente refutación bonaerense pone en evidencia la profundidad del desacuerdo entre ambas administraciones. Mientras el equipo de Scioli busca proyectar normalidad y reactivación en un sector clave, la administración que responde a Axel Kicillof insiste en señalar los efectos sociales negativos de la política de ajuste. La disputa, más allá de los números específicos sobre ocupación hotelera, se traslada así al terreno del relato sobre quién sufre realmente las consecuencias del rumbo económico. La temporada de verano, lejos de ser un mero paréntesis vacacional, se ha convertido en otro campo de batalla política donde se miden dos visiones antagónicas sobre la realidad del país.

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