Con un sol abrasador y un estadio vibrando de antemano por el clásico, San Lorenzo venció 1-0 a Central Córdoba con un gol del debutante Gregorio Rodríguez, afirmando su recuperación y sueño de punta.
Bajo un sol inclemente que elevó la sensación térmica a los 29 grados, el Nuevo Gasómetro fue un hervidero. Más de cuarenta y cinco mil almas, coreando sin pausa contra su próximo rival, Huracán, presenciaron cómo San Lorenzo consolidó su incipiente mejoría al conseguir su segundo triunfo consecutivo. El héroe de la jornada fue un novato: Gregorio Rodríguez, quien selló el único tanto del encuentro frente a Central Córdoba.
El estratega azulgrana, Damián Ayude, provocó sorpresa con su formación inicial. Incluyó al recién llegado Gonzalo Abrego, uno de los seis refuerzos, y diagramó al equipo con una estructura 4-1-4-1. Sin embargo, el primer período fue de dominio estéril. El conjunto local arrancó con mayor posesión e iniciativa, pero careció de puntería y profundidad para vulnerar la meta rival. Central Córdoba, ordenado en su bloc defensivo, se estudió al rival y comenzó a generar sus propias ocasiones de peligro hacia el final de la primera mitad.
Precisamente en los minutos previos al descanso, el partido perdió intensidad y se desarrolló en una zona intermedia de la cancha. El ambiente en las tribunas, no obstante, era eléctrico, con cantos dedicados al inminente clásico barrial. La primera parte cerró con la lesión de Romaña y una amonestación para Cuello tras un cruce de palabras.
La reacción llegó desde el banquillo. Ayude, insatisfecho, introdujo cambios decisivos en el entretiempo. La entrada de Fabricio López y, sobre todo, del joven Gregorio Rodríguez, inyectó dinamismo al equipo. El esquema mutó a un 4-4-2 más ofensivo, encontrando por fin los huecos en la defensa visitante. La jugada del triunfo llegó con rapidez: una incursión personal de Cuello por la banda y un centro raso que Rodríguez, con instinto goleador, empujó a la red para estrenar su cuenta en el profesionalismo.
El gol transformó por completo el ánimo del equipo, que recuperó la confianza perdida en la etapa inicial. Rodríguez se volvió omnipresente, participando activamente en la elaboración ofensiva. El encuentro tuvo luego su momento de controversia, cuando el árbitro Facundo Echenique no sancionó un claro agarrón de Perruzzi sobre Flores dentro del área, una decisión que ni siquiera fue revisada por el VAR.
Con el pasar de los minutos y los debuts de Luciano Vietto y Mauricio Cardillo, San Lorenzo administró su ventaja con inteligencia, controlando el esférico y buscando, sin apuro, el gol que cerrara el pleito. La victoria, ajustada pero merecida, permite al Ciclón acumular seis puntos sobre nueve posibles y situarse en los puestos de vanguardia de la Zona A. Ahora, con moral en alto, afrontará con renovado brío el desafío que más calienta a su hinchada: el clásico ante Huracán.
