La CGT define un paro general para el día que Diputados trate la reforma laboral

La CGT define un paro general para el día que Diputados trate la reforma laboral

La central obrera busca incidir en el debate parlamentario y enfriar los planes del oficialismo de cara a la apertura de sesiones ordinarias del 1° de marzo

En una movida que promete tensar aún más la cuerda entre el movimiento obrero organizado y la Casa Rosada, la Confederación General del Trabajo definirá en las próximas horas si convoca a un cese total de actividades el mismo día en que la Cámara de Diputados someta a debate la reforma laboral propulsada por el Poder Ejecutivo. La central sindical apuesta todas sus fichas a influir en la discusión que se desarrolla en las comisiones de la Cámara baja, con el objetivo de limar aristas del proyecto, eliminar artículos polémicos o, en el mejor de los escenarios, postergar su abordaje durante el actual período de sesiones extraordinarias, aspiración máxima de la gestión libertaria.

Voceros del triunvirato que conduce los destinos de la CGT —compuesto por Octavio Argüello, proveniente del gremio de Camioneros; Jorge Sola, del Seguro; y Cristian Jerónimo, de los empleados del vidrio— confirmaron a este medio que el próximo lunes 17 de febrero se materializará un encuentro virtual que congregará a la plana mayor de la central obrera junto a otros referentes sindicales de relevancia. En esa cumbre telemática se analizará la coyuntura política y parlamentaria, y se resolverá si se impulsa una concentración popular en las inmediaciones del Palacio Legislativo cuando se concrete el plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, instancia preliminar que constituye la antesala del debate en el recinto para un proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado.

Otra posibilidad que cobra fuerza en los pasillos de la central de Azopardo es la materialización de una huelga general para la jornada en que los legisladores sesionen. Aunque la intención manifiesta del oficialismo consiste en emitir dictamen el miércoles para llevar la iniciativa al recinto al día siguiente, en el seno de la CGT estiman que la discusión podría postergarse hacia el 25 o 26 de febrero. “La fecha del tratamiento en comisiones será determinante para nuestra definición”, deslizaron las fuentes consultadas.

Desde la central obrera aseguraron que redoblarán la apuesta en Diputados, cámara donde consideran poseen mayores márgenes de negociación para hacer naufragar algunos artículos de la iniciativa vigente, especialmente el que refiere a las licencias médicas y la percepción salarial disminuida al 75 o 50 por ciento —uno de los puntos que mayor controversia ha suscitado en el arco laboral—. “Van a ajustar el texto y cercenar partes de la ley que llegó del Senado”, especularon con cierto optimismo.

El horizonte inmediato que se traza la conducción cegetista consiste en impedir que la reforma laboral sea abordada durante las sesiones extraordinarias, cuyo término está previsto para el viernes 27 de febrero, dilatando así su tratamiento hacia el período ordinario, que arranca formalmente después del 1° de marzo. Si bien el proyecto conserva idénticas probabilidades de aprobación en esa nueva etapa, la agenda parlamentaria podría verse saturada con otras discusiones que compitan por tiempo y espacio en comisiones, generando demoras que conspiren contra los planes presidenciales.

“Nuestro propósito es arrebatarle el triunfo a Milei en su alocución del 1° de marzo”, sintetizaron con crudeza las fuentes gremiales. El jefe de Estado tiene previsto inaugurar las sesiones ordinarias con un discurso en el que podría exhibir como conquistas legislativas la sanción del Presupuesto 2026, la Ley Penal Juvenil y la propia Reforma Laboral —trofeos políticos de los que sin duda podría ufanarse ante la audiencia—.

Pero la CGT no será la única expresión del descontento sindical que mantendrá en vilo al oficialismo. El Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) también endureció su postura y anticipó una concentración frente al Congreso para el jueves 19, jornada en que presumiblemente la Cámara baja comenzará a debatir la reforma. Las organizaciones nucleadas en este espacio denunciaron que el proyecto del gobierno libertario, que ya obtuvo media sanción en el Senado, persigue el propósito de “vulnerar derechos históricos de los trabajadores argentinos”. En un comunicado difundido en las últimas horas, las entidades sindicales ratificaron su “rechazo absoluto a la reforma laboral impulsada por la gestión de Javier Milei”, subrayando que estas disposiciones intentan conculcar conquistas obreras sedimentadas a lo largo de décadas.

El FRESU confirmó el mantenimiento del estado de alerta y movilización “ante el deliberado propósito de desmantelar las reivindicaciones laborales”, y advirtió que de concretarse el tratamiento de la reforma en Diputados, el frente convergerá masivamente hacia el Congreso de la Nación. “Nos mantenemos unidos y en franco crecimiento, incorporando nuevos sectores gremiales que comprenden que el límite infranqueable es el avasallamiento de nuestras conquistas”, concluyó el texto, en un claro mensaje de unidad y fortaleza del arco sindical opositor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *