La actriz y directora suma nuevos hitos para su ópera prima como realizadora, que lidera con once candidaturas los premios del cine iberoamericano, en un año donde la producción argentina brilla con fuerza en todas las categorías.
No cesa el aluvión de distinciones para Dolores Fonzi. Lo que comenzó como una apuesta personal tras su debut detrás de cámara con Blondi se ha transformado en un fenómeno de reconocimiento sin pausa. Si en septiembre de 2025 su trabajo al frente de Belén despertó una ovación de siete minutos en el cine del País Vasco durante el Festival de San Sebastián, hace apenas unas semanas el film conquistó el Goya a la Mejor Película Iberoamericana en Barcelona. Y ahora, desde México, llega la confirmación más rotunda de su impacto: la cinta encabeza la lista de finalistas de la XIII edición de los Premios Platino con once nominaciones, en una muestra inequívoca del talento desplegado por la intérprete y realizadora tanto delante como detrás de la cámara.
El merecimiento, en este caso, transita múltiples aristas. Por un lado, Fonzi demuestra con su segundo largometraje una madurez narrativa que la consagra como una voz autoral de peso en el cine contemporáneo. Pero además, la cinta aborda con honestidad descarnada un asunto de resonancia global: la historia de una joven tucumana encarcelada tras sufrir un aborto espontáneo y posteriormente absuelta por la Corte Suprema provincial, un caso que se convirtió en emblema del movimiento por el derecho a decidir. Esa potencia temática, sostienen los analistas, explica la identificación que el filme despierta en públicos de muy diversos territorios.
La ceremonia de entrega de los galardones tendrá lugar el 9 de mayo en el Teatro Gran Tlachco del Parque Xcaret, enclavado en la Riviera Maya. Allí, Belén competirá en categorías medulares: Mejor Película Iberoamericana de Ficción, Mejor Dirección y Mejor Interpretación Femenina, esta última para Fonzi. La película comparte el sitial de mayor número de candidaturas con la española Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, que también acumula once postulaciones.
El reparto de Belén cuenta con un sólido elenco nacional al que se suman Luis Machín, César Troncoso, Julieta Cardinali y Camila Pláate, en tanto que Laura Paredes —actriz y miembro del grupo Piel de Lava— asume un rol de co-guionista y también aparece frente a la pantalla. La historia que narran no es otra que una crónica de injusticia, lucha y reivindicación social que ha trascendido el caso puntual para erigirse en símbolo de una causa más amplia.
Ambas producciones, la argentina y la española, encabezan una nómina de treinta películas y diecinueve series que aspiran a los Platino. Por detrás se ubican O agente secreto, del brasileño Kleber Mendonça Filho, con ocho menciones, y Sirât, del español Oliver Laxe, con siete. En el rubro de las miniseries, la buena nueva también es argentina: El Eternauta, dirigida por Bruno Stagnaro, parte como favorita con trece nominaciones, seguida por la española Anatomía de un instante.
En la terna a Mejor Película Iberoamericana de Ficción, la competencia será reñida. Junto a Belén y Los domingos se encuentran Aún es de noche en Caracas (Venezuela), O agente secreto (Brasil) y Sirât (España). Por el galardón a Mejor Dirección, Fonzi deberá medirse nuevamente con Alauda Ruiz de Azúa, Kleber Mendonça Filho y Oliver Laxe.
Las categorías actorales de largometraje también deparan duelos de alto voltaje. Por la estatuilla masculina compiten Alberto San Juan, Guillermo Francella, Ubeimar Ríos Gómez y Wagner Moura. En tanto, en la terna femenina, las rivales de Fonzi son Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz (ambas por Los domingos) y Natalia Reyes, protagonista de la cinta venezolana. En los roles de reparto, las argentinas Camila Pláate y Julieta Cardinali figuran entre las candidatas, mientras que Juan Minujín aspira al premio masculino secundario por su trabajo en el filme español.
El terreno de las series no le va en zaga al cine en cuanto a representación argentina. Además de la presencia arrolladora de El Eternauta, se destaca Menem, de Mariano Varela y Ariel Winograd, que también suma candidaturas en las categorías de creación. En las interpretaciones masculinas para miniseries, los candidatos son Álvaro Morte, Javier Cámara, Leonardo Sbaraglia y Ricardo Darín, este último por su papel en la adaptación de la icónica historieta de Oesterheld. En el rubro femenino, la argentina Griselda Siciliani aparece entre las finalistas por Envidiosa, mientras que Lorena Vega y Andrea Pietra compiten en las categorías de reparto.
El acto de lectura de los nominados, conducido por Carlota Vizmanos, contó con la participación de Enrique Cerezo, presidente de EGEDA y del certamen, quien subrayó la importancia de regresar a México como sede y destacó el carácter diverso y festivo de una cita que reúne el talento de la región más extensa del mundo en términos lingüísticos y culturales. En total, son 49 obras nominadas provenientes de catorce países, lo que evidencia una vez más la vitalidad de una industria audiovisual en plena expansión.
La decimotercera edición de los Platino incorpora además doce nuevas categorías para ampliar el espectro de reconocimientos. Entre ellas figuran Mejor Diseño de Vestuario, Mejores Efectos Especiales y Mejor Maquillaje y Peluquería, tanto para cine como para series, además de rubros técnicos como dirección de montaje, fotografía o sonido en el ámbito de las miniseries. Con el propósito de no alargar excesivamente la velada central, los ganadores de veintiuna categorías se darán a conocer en un acto previo el 16 de abril, aunque todos los premiados tendrán la oportunidad de recibir sus estatuillas en la gala de Quintana Roo.
La amplitud geográfica y la diversidad de géneros que exhibe el listado de finalistas confirman la madurez de un ecosistema creativo que consolida a Argentina, Brasil, España y México como sus pilares más visibles. Pero también se dejan ver producciones de Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, en una sinfonía de acentos y miradas que refuerza la identidad iberoamericana como uno de los motores culturales más dinámicos del planeta.
Mientras se acerca la cita del 9 de mayo, Fonzi puede celebrar un presente de consagración múltiple. Belén, aquel relato de injusticia transformado en resistencia, ya no es solo una película: es un fenómeno que sigue sumando hitos en cada nueva parada de su recorrido por festivales y galardones, y que posiciona a su realizadora como una figura central del cine de habla hispana y portuguesa.
