El sueño mundialista se desvanece en los penales: Italia sucumbe ante Bosnia y se perderá su tercera cita consecutiva

El sueño mundialista se desvanece en los penales: Italia sucumbe ante Bosnia y se perderá su tercera cita consecutiva

La escuadra ‘Azzurra’, que había comenzado con ventaja en el marcador, no pudo sostener la superioridad numérica ni el resultado en Zenica. Una estéril actuación en la definición desde los doce pasos selló un nuevo y doloroso fracaso, dejando al combinado balcánico con el boleto al Grupo B de la próxima Copa del Mundo.

La ilusión de un regreso a la máxima cita del fútbol mundial se desvaneció para la representación italiana en el horizonte bosnio, donde la noche se tiñó de dramatismo y decepción. En el duelo decisivo correspondiente a la repesca de las Eliminatorias UEFA, el conjunto dirigido por Luciano Spalletti estampó su firma en un nuevo capítulo de frustración al sucumbir ante Bosnia y Herzegovina en la instancia de los tiros desde el punto penal. Este desenlace, ocurrido en el escenario de Zenica, no solo le arrebató el pase a la justa que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, sino que también consumó un preocupante récord negativo: será la tercera edición consecutiva del torneo en la que el elenco transalpino no tendrá participación, hecho que no ocurría desde su aparición en Brasil 2014.

El trámite inicial del encuentro parecía dibujar un guion distinto para la escuadra de la ‘Azzurra’, que saltó al campo con una propuesta decidida. Apenas superado el primer cuarto de hora, una calamitosa salida desde el fondo del arquero local, Nikola Vasilj, se transformó en un regalo inesperado. Moise Kean, con la frialdad de un depredador del área, no desaprovechó el obsequio y puso adelante a los visitantes con una definición de alta factura. No obstante, lo que prometía ser una primera mitad de control se convirtió en un viraje catastrófico en su tramo final. La expulsión de Alessandro Bastoni, tras una infracción calificada como de último recurso, dejó a la representación italiana con un efectivo menos durante la totalidad del tiempo restante. La urgencia táctica obligó a una modificación inesperada, y Mateo Retegui tuvo que ceder su lugar apenas antes del descanso, reconfigurando por completo la estrategia del equipo.

La segunda mitad se transformó entonces en un ejercicio de resistencia para los itálicos y de impotencia para los balcánicos. El anfitrión, empujado por su gente, asedió el arco rival con insistencia aunque sin demasiada claridad, mientras que el conjunto europeo se replegó en sus dominios, apostando a resguardar la ventaja mínima con orden y sacrificio. Cuando el reloj marcaba el ocaso de los noventa minutos y la clasificación parecía al alcance de la mano para los transalpinos, un fogonazo local cambió el destino. Haris Tabakovic, quien acababa de incorporarse al terreno de juego, capitalizó un rebote en el corazón del área pequeña para decretar el empate. La celebración en las tribunas del estadio de Zenica retumbó como un presagio de lo que estaba por venir.

Durante la prolongación, el guion permaneció inalterable. La ‘Azzurra’ se agazapó en su propio territorio, esperando una oportunidad al contragolpe que le permitiera recuperar la iniciativa en el marcador, mientras que Bosnia, enardecida, cercó sin éxito la portería custodiada por Gianluigi Donnarumma. El guardameta, en una de las actuaciones más sólidas de la velada, se erigió como un bastión fundamental con intervenciones de mérito que mantuvieron a su equipo con vida, forzando así la definición desde los once metros.

El drama alcanzó su punto culminante en la tanda de penales. Italia inició la serie con el pie cambiado tras el fallo de Pio Esposito, quien había ingresado en relevo de Kean. A pesar de que el arquero Vasilj había sido el villano de la noche por su error inicial, surgió luego como el héroe inesperado: con una contención clave, detuvo el disparo de Bryan Cristante, otorgándole a su escuadra una ventaja insalvable. Mientras que los lanzadores de Bosnia cumplieron con su cometido, la jerarquía del joven Esmir Bajraktarevic selló la serie con un 4 a 1 definitivo, otorgándole a su país el billete a la cita mundialista por segunda ocasión en su historia, emulando la gesta alcanzada en Brasil 2014.

Con este resultado, el combinado bosnio aseguró su lugar en el Grupo B del torneo que se desarrollará en territorio norteamericano, donde compartirá zona con el anfitrión Canadá, además de Suiza y Catar. Su estreno está pautado para el viernes 12 de junio en el escenario BMO Field de Toronto, donde se medirá precisamente ante el conjunto local en el arranque de la fase de grupos. Para Italia, en contraste, el presente se tiñe de un sombrío horizonte, obligando a una profunda reflexión tras quedar nuevamente al margen de la élite mundial en un golpe que sin duda marcará un antes y un después en su estructura futbolística.

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