El líder trasandino arribó a Buenos Aires para sellar una alianza ideológica con el anfitrión argentino, en una jornada que incluyó diálogo privado, respaldo por Malvinas y un pedido de captura contra un exguerrillero refugiado.
En un operativo matutino que convocó la atención de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei dio la bienvenida este lunes, desde las diez en punto, a su par chileno, José Antonio Kast, en lo que constituye el primer desplazamiento oficial al extranjero del gobernante trasandino desde que juró en el cargo el pasado once de marzo. La cita, cargada de simbolismo político, evidenció la creciente sintonía entre dos líderes de perfil conservador que buscan consolidar un eje regional basado en valores afines.
El gobernante chileno aterrizó en la capital argentina con el objetivo de afianzar sus lazos con Milei, y el encuentro no tardó en explicitar el paralelismo de sus doctrinas ideológicas. Tras los saludos protocolares, ambos mandatarios mantuvieron una reunión reservada en el despacho presidencial que se prolongó por más de hora y media. Posteriormente, al diálogo se incorporaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; los ministros Luis Caputo y Alejandra Monteoliva, junto a otros funcionarios de las carteras de energía y relaciones exteriores. La jornada marcó un hito, dado que se trataba de la primera visita de Kast desde su investidura oficial del once de marzo.
Pocas horas después, las cancillerías de ambas naciones emitieron un comunicado conjunto en el que delinearon una “agenda de futuro basada en la defensa de los valores compartidos de la libertad, la democracia, la vida y la propiedad, así como en el fomento del crecimiento económico”. El documento reveló que, en el transcurso de la audiencia en la sede gubernamental, Kast expresó a Milei su respaldo explícito en el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Asimismo, los dos estadistas acordaron convocarse con mayor disponibilidad horaria para explorar “mejores condiciones que atraigan inversiones recíprocas y externas; expandan el comercio bilateral, regional y hacia terceros mercados; profundicen la integración y complementación energética y minera; y generen oportunidades concretas para el sector privado”.
En una conferencia de prensa posterior, el mandatario chileno dedicó un agradecimiento especial a Milei por los esfuerzos desplegados para detener y solicitar la extradición del exguerrillero Galvarino Apablaza, quien lideró el Frente Patriótico Manuel Rodríguez durante la resistencia armada contra la dictadura en Chile y recibió asilo político en la Argentina entre 2010 y 2017. La semana precedente, por orden del gobierno argentino, la justicia allanó la vivienda de Apablaza en la localidad bonaerense de Moreno, aunque pese a los intensos rastrillajes no lograron dar con su paradero. “Tarde o temprano, el prófugo Apablaza rendirá cuentas ante la justicia”, sentenció Kast, y acto seguido lanzó un llamamiento “a cada ciudadano argentino que posea información” para que la aporte a las autoridades.
Con este gesto, Kast se suma al grupo de gobernantes de derecha en la región que manifiestan una notable consonancia con Milei en materia de planes económicos y políticos. Las primeras medidas adoptadas por el nuevo líder chileno en su país no han deparado sorpresas: en el terreno ecológico, derogó unas cuarenta y tres normativas del período anterior que protegían áreas naturales y regulaban agentes contaminantes, privilegiando la explotación económica por encima de las restricciones ambientales. Además, al frente del Ministerio de la Mujer designó a Judith Marín, una figura declaradamente contraria al aborto, lo que generó el inmediato rechazo de colectivos feministas.
Durante su estadía en Buenos Aires, Kast recibió en la sede diplomática chilena a una delegación de legisladores para compartir un desayuno de trabajo. Entre los asistentes se contaron la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el diputado Santiago Santurio, cercano al asesor Santiago Caputo; el intendente macrista de San Miguel, Jaime Méndez; y la senadora Carmen Álvarez. A lo largo de la jornada, el mandatario trasandino estuvo acompañado por sus colaboradores más estrechos: Francisco Pérez Mackenna, su canciller; el embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte; y los ministros Trinidad Steinert y Martín Arrau, en una muestra del carácter prioritario que este vínculo bilateral adquiere para la nueva administración chilena.
