Una investigación del prestigioso diario estadounidense The New York Times reveló comunicaciones del mandatario con ejecutantes del token fraudulento, tanto previas como posteriores a su publicación en redes. Los audios recuperados mencionan sumas de dinero que vincularían al entonces diputado y a su hermana, en medio de un caso que amenaza los cimientos del discurso antisistema.
Lo que durante meses resonó en despachos judiciales de carácter local ha trascendido fronteras para instalarse con crudeza en la agenda global. No se trata de datos inéditos en su naturaleza, sino de una mutación de escala que coloca al presidente argentino en el centro de la tormenta internacional. La reconocida publicación neoyorquina retomó los pormenores de una causa que expone grietas profundas en el relato oficial de un líder que edificó su ascenso sobre la promesa de transparencia absoluta.
Entre los elementos que reaparecen en la reconstrucción periodística figuran los registros de conversaciones telefónicas sostenidas entre Javier Milei y uno de los comerciantes vinculados a la creación del polémico activo digital. El rotativo norteamericano detalla que se produjeron siete interacciones durante la jornada nocturna de 2025, justo en el momento en que el primer mandatario difundió en su cuenta de X el anuncio sobre la criptomoneda denominada Libra. El contenido de esas pláticas permanece bajo resguardo del sigilo, pero el hallazgo fundamental es otro: las llamadas tuvieron lugar tanto en la etapa previa al mensaje público como después de aquel posteo. Para el Times, esa secuencia temporal “sugiere un grado de comunicación más elevado de lo que el presidente ha reconocido abiertamente”.
El expediente también incorpora conversaciones escritas rescatadas en el marco de la pesquisa judicial. En esos intercambios emergen alusiones a posibles desembolsos económicos relacionados con Milei durante su etapa como legislador. Un fragmento de audio recuperado menciona “los 2000 de Milei de siempre”, calificando esa suma como una “remuneración”. En otro diálogo, ya con el líder libertario ejerciendo la primera magistratura, se hace referencia a “los 4000 destinados a Karina”, en clara alusión a su hermana y principal asesora. La publicación aclara que no existen evidencias concluyentes de que esas transferencias se hayan materializado ni tampoco documentos que respalden acuerdos formales. Sin embargo, enfatiza que los mensajes “insinúan” la existencia de lazos financieros.
El origen de todo el entuerto se remonta a la promoción que el propio Milei efectuó de un activo criptográfico cuyo valor experimentó una abrupta ascensión para luego derrumbarse con idéntica vertiginosidad, ocasionando pérdidas cuantiosas entre pequeños inversores. El fenómeno es ampliamente conocido en el ecosistema de las monedas digitales como “jalón de alfombra”: los especuladores iniciales liquidan sus tenencias en el punto más elevado, dejando al resto con papeles que se volatilizan como humo. Las nuevas filtraciones, advierte el diario estadounidense, “reavivaron un escándalo que amenaza los cimientos mismos” de una administración que arribó al poder blandiendo la bandera de la lucha anticorrupción.
La pesquisa continúa en curso sin plazos definidos. El New York Times remarca que el jefe de Estado figura como persona de interés dentro de la causa, aunque por el momento no enfrenta cargos formales. El medio añade que el mandatario no contestó los requerimientos de información formulados por este periódico ante los elementos aquí expuestos. Según esa misma reconstrucción, el radio de la indagatoria no se agota en la figura presidencial sino que alcanza a colaboradores de su círculo más estrecho. A todo ello se suma una grabación cuya autenticidad no ha podido ser verificada —difundida de manera extraoficial— y otras líneas investigativas que todavía permanecen bajo análisis. El relato de probidad absoluta comienza a resquebrajarse bajo el peso de las evidencias circunstanciales.
