El conjunto de Vicente López selló una campaña inolvidable al imponerse por 2 a 0 ante el Timao en San Pablo, un resultado que le otorgó el pase a la siguiente ronda del certamen continental, donde se medirá ante uno de los líderes de los grupos.
El conjunto dirigido por Walter Zunino escribió anoche una de las páginas más gloriosas de su centenaria existencia al conseguir, en tierras paulistas, una victoria monumental que le permite seguir con vida en el máximo torneo sudamericano de clubes. El escenario no pudo ser más exigente: la mítica Neo Química Arena, donde el dueño de casa, el tradicional Corinthians, pretendía cerrar su participación con un triunfo. Sin embargo, el guion se escribió de manera muy distinta, ya que la escuadra argentina desplegó una estrategia sólida y eficaz para quedarse con los tres puntos mediante un marcador de 2 a 0.
Este resultado, lejos de ser una mera anécdota, posee una relevancia mayúscula para la institución de Vicente López. Tras acumular diez unidades en el exigente Grupo E, el Calamar aseguró la segunda colocación de la zona en la jornada conclusiva, un logro que adquiere dimensiones extraordinarias si se considera que esta es la primera incursión del club en la historia de la Copa Libertadores, boleto conseguido tras alzarse con el Torneo Apertura del año anterior. Con esta cosecha, el once dirigido por Zunino dejó en el camino a rivales de peso como el Peñarol uruguayo y el Independiente Santa Fe colombiano, este último conformándose con un pasaporte hacia la Copa Sudamericana.
El héroe de la jornada fue, sin discusión alguna, el volante ofensivo Franco Zapiola, cuya actuación brillante mereció todos los elogios. El mediocampista se erigió como la figura excluyente del encuentro al ser el autor de los dos tantos que sentenciaron la eliminatoria. El primero de ellos llegó desde el punto de los doce pasos, ejecutado con una frialdad absoluta que descolocó al guardameta local. Pero la joya de la corona apareció minutos más tarde, cuando Zapiola, con una lectura de juego prodigiosa, interceptó una deficiente salida del arquero del Timao y, sin dejar dudar su pierna izquierda, conectó un zurdazo espectacular que se incrustó en el ángulo, desatando la locura en el reducido pero entusiasta contingente visitante.
En el contexto de la representación argentina en el continente, Platense se suma así a un lote selecto de conjuntos nacionales que ya habían garantizado su lugar en los octavos de final, entre los que se cuentan Independiente Rivadavia, Rosario Central y Estudiantes de La Plata. Por otra parte, la situación fue dispar para otras escuadras del país: Lanús, al terminar en el tercer puesto de su grupo, deberá conformarse con participar en la mencionada Sudamericana, mientras que Argentinos Juniors sufrió una eliminación temprana que lo dejó sin ninguna posibilidad de continuar en el plano internacional. La atención estará puesta este jueves en el desempeño de Boca Juniors, que llegará a la fecha definitoria con la imperiosa necesidad de sumar una victoria para no quedar marginado.
El panorama de los cruces para la próxima fase se resolverá en las próximas semanas mediante un sorteo que llevará a cabo la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) en su sede de Luque, Paraguay. Allí, los clubes que culminaron en la cima de sus respectivos grupos integrarán el denominado bombo 1, un privilegio que les permitirá definir las series como locales. En cambio, los segundos clasificados, condición que ostenta Platense, ocuparán el bombo 2 y comenzarán la llave en su propio estadio, un factor que el Calamar intentará aprovechar al máximo. Los compromisos de ida y vuelta correspondientes a los octavos de final están programados para mediados del mes de agosto, una vez finalizado el receso ocasionado por la celebración del Mundial de selecciones.
