La compañía de la manzana mordida intentará dejar atrás el polémico lanzamiento de Apple Intelligence y las demandas colectivas, transformando a su asistente de voz en un competidor directo de ChatGPT y Gemini, aunque con la polémica sombra de Google como socio tecnológico.
En un intento por recomponer su imagen tras un tropiezo inicial que le ha costado millones en indemnizaciones, la firma tecnológica con sede en Cupertino desvelará el próximo lunes una ambiciosa hoja de ruta en el campo de la inteligencia artificial durante su evento anual para desarrolladores, conocido como WWDC. Los analistas del sector y los medios especializados coinciden en señalar que este movimiento busca borrar las huellas del accidentado estreno de las herramientas Apple Intelligence, cuya promesa de funciones avanzadas nunca llegó a materializarse en el momento esperado, generando una oleada de descontento entre los consumidores.
La corporación de la manzana mordida ha preparado una presentación central en la que pondrá el foco en una versión completamente renovada de su emblemático asistente digital Siri, al tiempo que desplegará un abanico de nuevas prestaciones basadas en inteligencia artificial. Estas novedades acompañarán a las acostumbradas actualizaciones de los sistemas operativos que gobiernan sus dispositivos más emblemáticos: el iPhone, la iPad, la Mac, el Apple Watch, el Apple TV y las gafas de realidad mixta Vision Pro. Según las filtraciones publicadas por Bloomberg, el discurso inaugural estará cargado de simbolismo, ya que marcará el canto de cisne del actual consejero delegado, Tim Cook, quien cederá el testigo a John Ternus el próximo 1 de septiembre.
No resulta casual que Apple intente ahora resarcirse de errores pasados. Aunque en 2024 ya anunció una nueva encarnación de Siri, acompañada de un novedoso borde luminoso, diferentes modulaciones de voz y la capacidad de derivar preguntas complejas a ChatGPT, la compañía nunca cumplió su promesa de activar plenamente la parte más sofisticada de su inteligencia artificial. La campaña de lanzamiento de Apple Intelligence resultó tan confusa y, según las autoridades judiciales, tan engañosa, que el gigante tecnológico ha alcanzado un acuerdo de 250 millones de dólares para resolver una demanda colectiva, lo que le obligará a resarcir económicamente a los propietarios de iPhone que adquirieron sus equipos esperando funcionalidades que nunca estuvieron disponibles.
El corazón de la nueva estrategia residirá precisamente en esa metamorfosis de Siri. De acuerdo con la información adelantada por Bloomberg, el objetivo de la multinacional es convertir a su asistente, hasta ahora limitado a un manejo básico por medio de comandos de voz, en un auténtico compañero digital basado en inteligencia artificial, capaz de ejecutar tareas complejas en los ecosistemas iOS, iPadOS y macOS. Esta nueva versión tendrá la potestad de acceder a los datos personales almacenados en el propio dispositivo del usuario, interpretar la información que aparece en la pantalla en cada momento y navegar autónomamente dentro de las aplicaciones. De este modo, un usuario podría pedirle, por poner un caso práctico, que elabore un correo electrónico integrando datos extraídos de la web, mensajes antiguos, acontecimientos registrados en el calendario y anotaciones personales.
Apple aspira así a transformar a Siri en un sistema conversacional de pleno derecho, que competirá frontalmente con los grandes nombres del sector: ChatGPT, de OpenAI; Claude, de Anthropic; y Gemini, de Google. Incluso se plantea la posibilidad de que el usuario pueda alternar entre estas diferentes tecnologías según su conveniencia. No obstante, las fuentes internas consultadas por Bloomberg advierten que la nueva Siri se etiquetará inicialmente como «beta» y «vista previa», lo que sugiere un despliegue paulatino y quizás la habilitación de una lista de espera para aquellos interesados en probarla antes que el resto.
El camino elegido por Apple para impulsar este asistente renovado no está exento de ironía ni de controversia. La empresa ha recurrido al modelo Gemini de Google, una firma que es a la vez su más directa rival —tanto en inteligencia artificial como en el mercado de dispositivos— y su socia tecnológica. No solo utilizará la tecnología subyacente del gigante de las búsquedas mediante un acuerdo multimillonario, sino que además alojará gran parte de las operaciones de Siri en los servidores de Google. Esta decisión podría levantar serias dudas sobre la privacidad de los datos, un aspecto que la marca de la manzana ha erigido históricamente como uno de sus pilares fundamentales e intocables.
Otra de las grandes novedades será la inclusión, por vez primera, de una aplicación dedicada exclusivamente a Siri dentro de los sistemas iOS, iPadOS y macOS. Esta herramienta permitirá mantener un historial completo de las conversaciones mantenidas con el asistente y sincronizar los hilos de diálogo entre distintos dispositivos a través de iCloud. Paralelamente, la compañía extenderá la tecnología de inteligencia visual —hasta ahora vinculada al botón físico de control de la cámara— hacia una opción directa integrada en la propia aplicación del objetivo fotográfico, añadiendo capacidades para reconocer etiquetas nutricionales y datos de contacto con solo enfocar.
La aplicación Apple Salud tampoco quedará al margen de esta oleada de mejoras. Según Bloomberg, recibirá funcionalidades avanzadas para el rastreo del azúcar en sangre y el monitoreo de entrenamientos a través de la cámara del dispositivo, aunque esta última prestación podría demorarse hasta versiones posteriores del sistema operativo. La conferencia WWDC se extenderá desde el lunes 8 hasta el viernes 12 de junio, aunque la práctica totalidad de los anuncios de mayor calado se concentrarán en la jornada inaugural, con el discurso de Tim Cook como gran colofón. Un discurso que, más allá de los productos y el software, quedará grabado como el principio del fin de una era en la compañía más valiosa del planeta.
