Advertencia del portavoz oficial sobre el horizonte cambiario: el dólar podría escalar hasta los 1.800 pesos en los próximos meses

Advertencia del portavoz oficial sobre el horizonte cambiario: el dólar podría escalar hasta los 1.800 pesos en los próximos meses

En una entrevista con un medio afín al oficialismo, Adrián Ravier intentó relativizar los temores de una hiperdevaluación, pero terminó admitiendo un escenario que supera todas las proyecciones del mercado financiero, anticipando un salto que los economistas recién prevén para mediados de 2027.

En un intento por disipar las crecientes inquietudes que atraviesan los mercados y el bolsillo de los ciudadanos, el vocero presidencial, Adrián Ravier, se presentó ante los micrófonos en las últimas horas con un discurso que, paradójicamente, terminó encendiendo todas las alarmas. Lo que comenzó como una estrategia de comunicación para poner paños fríos a la especulación financiera, derivó en una confesión que ningún funcionario del equipo económico había osado pronunciar hasta el momento: la cotización de la divisa estadounidense podría trepar sin pausa hasta los 1.800 pesos «dentro de unos meses», un número que hasta ahora se consideraba un escenario lejano y casi catastrófico para las arcas nacionales.

Durante una extensa charla en el streaming ultraoficialista «Carajo», el funcionario buscó establecer un paralelismo histórico que, según su óptica, demostraría la irracionalidad de los pánicos financieros. Ravier tomó como punto de partida la cotización actual del billete verde, ubicada en los 1.510 pesos para el tipo de cambio oficial, y trazó una comparación con la traumática crisis de 2002. «Cuadruplicar el tipo de cambio significaría que hoy pasamos de 1.500 a 6.000 pesos», disparó el vocero, intentando graficar lo descabellado de semejante pronóstico. En su afán por despejar fantasmas, agregó que «si vamos al 2002, cuando el tipo de cambio pasó de 1 a 3 pesos, eso sería como pasar hoy de 1.500 a 4.500 pesos, y nadie ve ese escenario». Sin embargo, el efecto buscado se diluyó rápidamente cuando el portavoz soltó la frase que modificó el ánimo de los operadores financieros: «Ahora, que el tipo de cambio llegue 1.800 o 1.700 dentro de unos meses es una posibilidad».

Esta admisión implica un salto cercano al 20% en un plazo brevísimo, un movimiento que no solo descolocó a las casas de cambio sino que dejó en evidencia una fractura notable entre el discurso oficial y las frías estadísticas del mercado. Para dimensionar la magnitud de la predicción de Ravier, basta con observar el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), el sondeo que el Banco Central realiza entre las principales consultoras y entidades bancarias del país. Según ese informe, el consenso de los especialistas sitúa la cotización del dólar a finales de 2026 en los 1.673 pesos. Más aún, la barrera de los 1.800 pesos que mencionó el vocero recién figura en las planillas de los analistas para junio de 2027, es decir, dentro de un año calendario. Al afirmar que ese valor podría concretarse «en unos meses», Ravier no solo se adelantó a los pronósticos más pesimistas, sino que instaló una incertidumbre mayúscula sobre la capacidad del Gobierno para sostener el ritmo de devaluación programada.

Pero la jornada mediática del funcionario no se agotó en el terreno económico. En un giro inesperado durante su conferencia de prensa habitual en la Casa Rosada, Ravier empuñó un discurso duro contra la prensa, a la que acusó de obrar con «mala fe» al interpretar sus declaraciones previas en la red social X, donde calificó a la Argentina como un «país bananero». Lejos de retractarse, el vocero profundizó su argumento y explicó que dicha expresión estuvo dirigida exclusivamente a señalar los estragos dejados por el kirchnerismo en la estructura estatal y no así a definir la identidad nacional. «El espíritu de mi mensaje fue que el kirchnerismo ha hecho mucho daño en la Argentina: dejo un país roto y desequilibrado. Hicieron mucho por convertir a la Argentina en un país bananero, pero eso no quiere decir que yo afirme que sea ese tipo de país», se defendió, en un intento por acotar el alcance de sus dichos.

El cruce con los periodistas se tornó aún más áspero cuando las preguntas giraron en torno al controvertido posteo del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas, en el que el mandatario sostuvo que el archipiélago «no se recupera con gestos de patrioterismo barato». Ante la consulta, Ravier replicó que hubo una lectura deliberadamente torcida de las palabras del jefe de Estado y aseguró que la causa soberana permanece intacta en la agenda gubernamental. Con un tono desafiante, el portavoz sostuvo que el Presidente respalda completamente el mensaje de los jugadores de la Selección Argentina respecto a las Islas, y reiteró que la estrategia diplomática apunta a «lograr lazos y conversar en la mesa importante del mundo» para aumentar las posibilidades de recuperar el territorio. Al finalizar su alocución, Ravier dejó una sentencia que resonó con fuerza: acusó a un sector de la prensa de «colaborar con la violencia que se ve en la sociedad» al difundir lecturas tergiversadas de los mensajes oficiales, un señalamiento que promete avivar aún más la tensión entre el Poder Ejecutivo y los medios de comunicación en los próximos días.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *