La provincia atraviesa una paulatina normalización luego del frente de lluvia y viento que azotó la región, aunque persisten las alertas, los caminos restringidos y la vigilancia sobre los ríos y puentes del oeste neuquino.
La provincia de Neuquén transita una recuperación escalonada después del severo temporal de precipitaciones y ráfagas que, durante la noche anterior, provocó evacuaciones preventivas, restricciones en la circulación y desbordes de cursos de agua en la zona cordillerana. Si bien subsistía una advertencia de nivel amarillo en áreas del centro y norte del territorio, en la capital las condiciones de inestabilidad y las fuertes corrientes de aire continuarán a lo largo del fin de semana, mientras los equipos de emergencia mantienen una atenta supervisión sobre las rutas y los caudales.
El aviso amarillo y las zonas más comprometidas
La alerta amarilla por lluvias abarcó durante la jornada matutina a Catán Lil, Collón Curá, Zapala, la franja baja de Aluminé, Huiliches y Lácar. En esos sectores podrían registrarse acumulaciones de entre veinte y cincuenta milímetros, con marcas superiores en puntos aislados y la posibilidad de nevadas en las áreas de mayor altitud. El temporal generó anegamientos, la caída de ejemplares arbóreos, desprendimientos de piedras, interrupciones en el servicio eléctrico y dificultades para el tránsito. La región de la cordillera permaneció bajo alerta roja debido a las precipitaciones intensas, en tanto el frente climático avanzaba hacia el norte provincial.
Villa La Angostura, entre las localidades más golpeadas
Villa La Angostura figuró entre las poblaciones con mayores consecuencias, con calles inundadas, barrios afectados y cortes de energía provocados por la caída de postes y cables. Una familia debió ser trasladada de manera preventiva a un lugar seguro, aunque no se reportaron personas heridas por deslizamientos ni por la caída de rocas. La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, instó a la ciudadanía a evitar los desplazamientos en la cordillera mientras se mantuviera la advertencia. “Cuando hay una alerta roja el riesgo sobre la población es latente, inminente y nos obliga a actuar”, sostuvo la funcionaria.
Las autoridades dispusieron la suspensión de clases en el oeste neuquino y la interrupción de actividades al aire libre, centros de esquí y movimientos de personas durante el jueves y las primeras horas del viernes. El peligro incluía derrumbes, caída de árboles, deslaves sobre zonas nevadas y socavones en los caminos. En Mariano Moreno, el crecimiento del arroyo Covunco obligó a montar una guardia preventiva junto al puente de la Ruta Provincial 14, en el paraje El Puente. Bomberos y efectivos policiales permanecieron en el sitio ante la posibilidad de que el caudal afectara ese corredor, que une el centro provincial con el norte.
Ríos desbordados, rutas interrumpidas y una planta colapsada
El director provincial de Protección Civil, Carlos Cruz, indicó que los pronósticos de lluvia y viento se cumplieron y que las cuadrillas reforzaban el monitoreo en el centro y norte. Las ráfagas superaron los cien kilómetros por hora en Buta Ranquil, Barrancas y otros puntos del departamento Minas. En el río Catán Lil, el caudal superó la capacidad de la planta de tratamiento y obligó a racionar el suministro en la localidad. En Villa Pehuenia y Moquehue, el río Quillahue se desbordó e ingresó en algunas viviendas, aunque no se produjeron evacuaciones por ese episodio. Las lluvias también causaron un deslave de rocas y tierra que interrumpió por completo la Ruta Provincial 23 entre Cuesta del Rahue y Pilo Lil.
Evacuaciones preventivas y un micro varado
El Ministerio de Salud de Neuquén evacuó de manera preventiva el antiguo sector de internación del hospital de Aluminé. Los pacientes fueron derivados a través de la red sanitaria provincial o recibieron el alta según cada situación clínica, mientras la guardia de emergencias continuó operativa con insumos y equipamiento. Por otro lado, un ómnibus que viajaba hacia Mendoza con veintiocho pasajeros permaneció detenido durante casi un día en la banquina de la Ruta Nacional 40, a la altura del paraje Calcatre. La unidad sufrió una falla mecánica durante la madrugada del jueves y fue asistida por personal de Defensa Civil y efectivos policiales hasta la llegada del auxilio técnico. El subcomisario de Las Coloradas, Ángel Zalazar, explicó que el conductor había informado la avería cuando las autoridades arribaron al lugar, y que los pasajeros permanecieron a salvo durante la espera.
La Ruta Nacional 40, en el tramo de los Siete Lagos, mantenía un corte preventivo, mientras las rutas provinciales 13, 23 y 26 registraban restricciones por nieve, hielo o desprendimientos. Los pasos internacionales Pino Hachado y Cardenal Samoré también fueron cerrados por razones de seguridad.
El panorama climático para los próximos días
Para Neuquén capital se espera una jornada con cielo cubierto, una temperatura máxima de veintidós grados y viento del oeste de cuarenta y dos kilómetros por hora, con ráfagas que podrían alcanzar los cincuenta y siete. Durante la noche, el termómetro descenderá a cuatro grados y la corriente de aire rotará al sudoeste. El sábado persistirá la inestabilidad, aunque la máxima podría trepar a veinticuatro grados. El domingo se presentará con períodos inestables, veintitrés grados de máxima y una noche cubierta con cuatro grados, acompañada por ráfagas del sudoeste de hasta cuarenta y dos kilómetros por hora. El lunes la máxima prevista es de veinte grados, con viento del sudoeste y cielo cubierto durante el día, mientras que la noche será inestable, con una mínima de cero grados. El martes ofrecerá una mejoría transitoria, con cielo mayormente despejado y dieciocho grados de máxima, aunque durante la noche regresará la nubosidad. El miércoles, último día del mes, se prevé cielo cubierto, veinte grados de máxima y ráfagas de hasta cincuenta y un kilómetros por hora.
