La Albirroja repitió el título obtenido en Asunción 2022 al imponerse desde los doce pasos luego de un empate sin goles. El conjunto dirigido por Diego Placente debió conformarse con la presea de plata, mientras que Perú se quedó con el bronce al superar a Chile por 2 a 1.
En una final cargada de expectativas y disputada en el estadio Marcelo Bielsa del Parque Independencia de Rosario, la selección argentina no logró quebrar la sólida estructura defensiva de un Paraguay que mostró una organización encomiable y terminó alzándose con la medalla dorada en el torneo de fútbol de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El elenco guaraní se impuso en la tanda de penales después de que el tiempo reglamentario concluyera con un empate sin apertura del marcador, dejando al combinado albiceleste con la medalla de plata.
De este modo, la Albirroja conservó el cetro que había conquistado en 2022, cuando los Juegos se celebraron en Asunción. Previamente, Perú había derrotado a Chile por dos tantos contra uno, adjudicándose así la presea de bronce del certamen.
Desde el pitazo inicial, el equipo argentino, conducido por Diego Placente, intentó establecer las condiciones del juego en esta definición por el Oro que tuvo lugar en el recinto deportivo del Parque Independencia rosarino. En medio de esa presión inicial, Franco Domínguez se proyectó por el sector derecho y envió un centro para Ian Subiabre, quien no logró conectar el remate con la precisión necesaria.
El conjunto albiceleste advertía desde los primeros minutos y se mostraba dinámico en la búsqueda de generar desequilibrio, en jugadas donde los atacantes argentinos quedaban en duelos individuales frente a los defensores del equipo guaraní. Paraguay, por su parte, apostaba a un estilo de juego directo para llegar con escasos pases al arco custodiado por el guardameta argentino Máximo Leguizamón. El delantero Pedro Zarza dispuso de una ocasión nítida al capitalizar un despeje deficiente del fondo defensivo rival.
El seleccionado paraguayo evidenciaba que poseía recursos y que, si se lo proponía, podía inquietar al combinado argentino. Tras algunos sobresaltos en el arranque, la escuadra albirroja ajustó las marcas, alcanzó prolijidad en la zona media y equilibró el desarrollo del compromiso. Se había configurado así un encuentro atractivo, intenso y parejo, ante un marco imponente por parte del público que había colmado las tribunas del estadio de Newell’s.
Al inicio del complemento, el ingresado Ramiro Tulian, futbolista de Belgrano de Córdoba, estuvo cerca de adelantar en el tanteador al equipo de Placente. Sobre el cierre, tras una buena combinación con Domínguez, Tulian desperdició la apertura del marcador ante el arquero guaraní Leonardo Sosa. Una posibilidad inmejorable que Argentina dejó escapar cuando el partido se aproximaba a su desenlace.
Finalmente, la definición desde el punto penal coronó a Paraguay como merecedor del oro, mientras que Argentina debió resignarse con la plata en una final que quedará en el recuerdo por la entrega y la paridad mostrada por ambos seleccionados.
