La herramienta de inteligencia artificial permite transformar cualquier fotografía en un pack de pegatinas listo para usar en la aplicación de mensajería, sin necesidad de recurrir a programas externos ni conocimientos de edición
La conversión de una fotografía cualquiera en una pegatina para WhatsApp ha dejado de ser una labor que exija aplicaciones de terceros o un trabajo minucioso de edición manual. Con ChatGPT, basta con disponer de una imagen y seguir un par de simples pasos para obtener un paquete propio, listo para ser utilizado en cualquier conversación. Esta funcionalidad se apoya en las herramientas de generación de imágenes de la inteligencia artificial, que en la actualidad incorporan un estilo específicamente concebido para stickers, con los característicos contornos blancos y una estética animada que se distingue con facilidad de una foto retocada a mano.
El procedimiento desde el teléfono móvil
Desde la aplicación móvil de ChatGPT, el proceso comienza accediendo al menú y seleccionando la opción «Imágenes». En ese apartado aparece el estilo denominado «Pegatinas», que es el que debe escogerse antes de cargar la fotografía que se pretende transformar, ya sea un autorretrato, una imagen de un amigo o de una mascota. Una vez subida la imagen, es posible modificar el prompt para solicitar una cantidad determinada de pegatinas o bien añadir emojis y detalles particulares. Confirmada esa configuración, solo resta pulsar «Generar» y aguardar el resultado, que en la mayoría de los casos suele demorar apenas unos segundos.
De ChatGPT directamente a WhatsApp
Lo más conveniente de esta función radica en que no exige pasos intermedios: una vez creado el sticker, surge un botón para «Añadir a aplicaciones de mensajería». Desde allí se escoge WhatsApp, se asigna un nombre al paquete y este queda disponible para ser empleado en cualquier chat, como si se tratara de un pack descargado de la tienda oficial. En la versión web de ChatGPT el procedimiento es similar, aunque obliga a exportar las imágenes de manera manual antes de poder incorporarlas a WhatsApp, un paso adicional que no aparece en la experiencia desde el dispositivo móvil.
Un resultado que invita a intentarlo varias veces
Tal como ocurre con cualquier generación de imágenes mediante inteligencia artificial, el resultado no siempre es perfecto en el primer intento. Resulta aconsejable repetir el proceso cuantas veces sea necesario hasta dar con la pegatina que mejor capture la expresión o el gesto que se busca, algo que la propia herramienta permite sin límites evidentes. El producto final es un paquete personalizado que sustituye a los genéricos que suelen circular por WhatsApp, con la ventaja de partir de una fotografía propia en lugar de una imagen descargada de internet.
