La prohibición de las apuestas en línea y la controversia en torno a la Virgen de Aparecida habrían repercutido en la opinión pública, en la recta final hacia las elecciones presidenciales.
El mandatario brasileño y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, ha logrado estirar hasta cinco puntos su diferencia sobre el contendiente opositor Flávio Bolsonaro, a solo seis jornadas de la primera vuelta electoral, según dos estudios demoscópicos difundidos este lunes. Uno de esos sondeos, elaborado por la consultora Quaest, sitúa al jefe de Estado con el 39 % de las preferencias, lo que representa dos puntos porcentuales más que la semana anterior, mientras que su adversario ultraderechista alcanza el 34 %, con un incremento de una unidad.
En un escenario hipotético de balotaje, que tendría lugar el 25 de octubre en caso de que ningún postulante rebase el 50 % de los sufragios, la medición refleja un empate técnico al 42 % de intención de voto, con un avance de un punto en los últimos siete días para el líder progresista. De cara a la primera ronda, el resto de los competidores no consigue sobrepasar el 4 % de las adhesiones, en tanto que los electores aún no decididos se redujeron al 5 % y un 10 % de los consultados manifestó que sufragará en blanco, anulará su voto o se mantendrá al margen del proceso.
