La jueza Jennifer Rochon rechazó la acción de inversores perjudicados por el colapso de la divisa digital y, aunque mencionó en reiteradas oportunidades al presidente Javier Milei, evitó pronunciarse sobre el fondo de las maniobras denunciadas
La trama judicial que rodea al estallido de la criptomoneda $LIBRA acaba de sumar un nuevo eslabón de frustración para quienes se consideran víctimas del desplome de ese activo digital. La Justicia Federal del Distrito Sur de Nueva York dispuso clausurar, en primera instancia, la acción colectiva que un conjunto de ahorristas damnificados había entablado contra el magnate estadounidense Hayden Davis y otros involucrados en el lanzamiento y la posterior debacle de la divisa virtual.
La decisión recayó en la magistrada Jennifer Rochon, quien a lo largo de su extenso pronunciamiento aludió hasta dieciocho veces al presidente argentino Javier Milei. El fallo incluso toma nota de las transferencias de fondos que Davis habría enviado a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, con el propósito declarado de que el jefe de Estado firmara «lo que sea que yo le diga». Pese a la gravedad de esos señalamientos, la resolución evita expedirse sobre las maniobras denunciadas y se limita a desestimar la demanda invocando deficiencias jurídicas en las acusaciones y la ausencia de competencia del tribunal para intervenir en el asunto.
Los argumentos del rechazo
La titular del juzgado neoyorquino hizo lugar a la solicitud de desestimación presentada contra la denuncia de los inversores perjudicados Omar Hurlock y Anuj Mehta. Estos habían imputado a Hayden Davis, a Gideon Davis y a Charles Thomas Davis —todos vinculados a Kelsier Ventures—, así como a Benjamin Chow, de Dynamic Labs, por presunto fraude, confabulación para defraudar, infracciones a la ley RICO —normativa que persigue a las organizaciones que despliegan un patrón sostenido de actividades ilícitas— y enriquecimiento sin causa.
La jueza consideró que los querellantes no lograron acreditar el requisito de continuidad indispensable para configurar un «patrón» de conducta ilegal, exigencia central de la legislación invocada. Asimismo, rechazó el intento de los demandantes de ampliar una vez más su presentación inicial, lo que deja a los impulsores de la acción de clase —conocida en el ámbito anglosajón como class action— ante la disyuntiva de apelar el fallo ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito o resignar definitivamente sus pretensiones.
Un caso que sigue sin respuestas
El trasfondo del expediente remite al vertiginoso ascenso y la posterior caída en picada de $LIBRA, episodio que generó pérdidas multimillonarias entre quienes apostaron por el token y desató una ola de cuestionamientos sobre la transparencia de su promoción. La mención repetida del nombre de Milei en la resolución sugiere que los vínculos entre los organizadores de la operación y el círculo presidencial argentino ocuparon un lugar central en la estrategia argumentativa de los querellantes, aunque la magistrada optó por esquivar ese terreno espinoso y resolver la contienda por la vía procesal.
Con esta determinación, el caso LIBRA en territorio estadounidense queda, al menos por ahora, sin responsables judicialmente señalados, en línea con el destino que ha corrido la investigación en otras jurisdicciones. Los inversores afectados, entretanto, deberán decidir si insisten con su reclamo en una instancia superior o si aceptan que, también en Nueva York, la impunidad se consolida como el desenlace más probable de esta historia.
