El estadio abrirá sus puertas a las 16 para una despedida que promete ser histórica, con música, invitados de lujo y un amistoso ante Benín como telón de fondo. El rosarino, símbolo de una era irrepetible, dirá adiós frente a una multitud que lo ovacionará como al más grande de todos los tiempos.
Esta tarde, cuando el reloj marque las cuatro, las puertas del Estadio Monumental se abrirán de par en par para dar inicio a una jornada que quedará grabada en la memoria de todos los argentinos. No se trata de un partido más. Es la despedida de Lionel Messi con la camiseta de la selección nacional, un acontecimiento que trasciende lo estrictamente deportivo para convertirse en un hecho cultural, emotivo y profundamente simbólico. Para algunos será un momento de tristeza; para otros, de celebración. Pero para todos, sin excepción, será una ocasión de orgullo.
El rosarino que cambió para siempre la historia del fútbol mundial ya no es solo un jugador: es tatuajes en la piel de millones, banderas que cuelgan en los balcones, canciones que se cantan a viva voz, modelos de camisetas que mutaron durante dos décadas y dorsales que quedaron grabados en la memoria colectiva. Esta noche, Messi intentará estar a la altura de semejante acontecimiento: despedir al capitán más exitoso que haya tenido el fútbol argentino.
La velada será completa. Habrá música en vivo, emoción con invitados mundialistas y, por supuesto, un partido amistoso que tendrá a Benín como rival. El combinado africano, ubicado al oeste del continente, es conocido por ser la cuna del vudú, una de sus religiones oficiales. Sus seguidores creen en deidades supremas, respetan su pasado y buscan la sanación. Lejos de los estereotipos que la ficción ha impuesto, su vida religiosa se basa en el equilibrio y la convivencia con elementos del cristianismo. “Messi es Dios”, dijo uno de sus futbolistas en pleno microcentro porteño. Porque a veces el fútbol regala estampitas que exceden el deporte y cualquier credo.
El encuentro comenzará a las 20, pero desde las 16, cuando se habiliten los accesos al coliseo, habrá distintas actividades para amenizar la espera. El show de apertura estará a cargo de “Un poco de Ruido”, programa de streaming dedicado a la música tropical, y el himno nacional será entonado por Fabio Santana, excombatiente de Malvinas. Una vez finalizado el partido, pasadas las 22, subirá al escenario La Sole, también cantará Ulises Bueno y habrá un número sorpresa que la organización mantiene en reserva.
En cuanto al clima, se espera una tarde noche agradable, con temperaturas que oscilarán entre los 18 y los 23 grados, y lluvias que recién llegarían en la madrugada del miércoles. Para facilitar el regreso, el Subte D tendrá horario extendido hasta las 01.30, con un recorrido hacia el Microcentro que permitirá descomprimir la zona con mayor facilidad.
Los protagonistas y las ausencias
El once inicial que saldrá a la cancha tendrá una base similar a la de los últimos dos amistosos: Emiliano Martínez en el arco; Agustín Giay, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico en la defensa; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en el mediocampo; y Lionel Messi, Lautaro Martínez y Julián Álvarez en la delantera.
Sin embargo, la rotación para el segundo tiempo —con hasta ocho cambios posibles— apuntaría a sumar a otros campeones del mundo en Qatar: Nicolás Otamendi, Germán Pezzella, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Leandro Paredes, Thiago Almada, Ángel Correa y Ángel Di María. Las ausencias serán Paulo Dybala y Nahuel Molina Lucero —no fueron cedidos por la Roma—, Juan Foyth, Guido Rodríguez, Franco Armani y Alejandro Papu Gómez.
La Asociación del Fútbol Argentino publicó además imágenes del último entrenamiento, que fue la última práctica de Messi con el combinado nacional. En el caso de Nicolás Otamendi, también tendrá sus últimos minutos con la camiseta argentina y compartió una emotiva despedida en sus redes sociales.
El partido entre Argentina y Benín se jugará a las 20 en el Monumental y podrá verse por Telefe, TyC Sports y DSports. Será, sin dudas, una noche para recordar. La noche en que el fútbol argentino despide a su máximo ídolo.
