Gimnasia salvó un punto en el final ante Atlético Tucumán

Gimnasia salvó un punto en el final ante Atlético Tucumán

El Lobo igualó 1-1 en el Bosque con un penal agónico de Marcelo Torres, después de haber dominado casi todo el partido y de recibir un golpe inesperado de Lautaro Godoy a diez minutos del cierre.

En una tarde que parecía encaminada hacia la frustración, Gimnasia y Esgrima La Plata consiguió arrancarle un empate agónico a Atlético Tucumán por 1-1, en un cotejo correspondiente a la fecha del torneo de primera división. El conjunto platense fue ampliamente superior a lo largo de los noventa minutos, generó las situaciones más claras y mantuvo la pelota bajo su control durante gran parte del desarrollo, pero se encontró con un resultado adverso en el tramo final y recién pudo igualarlo desde el punto del penal, cuando el reloj ya marcaba el tiempo de descuento.

El trámite del encuentro mostró a un local decidido a imponer condiciones desde el arranque. Los dirigidos por el cuerpo técnico mens sana manejaron con criterio la posesión del balón, circularon con paciencia y acumularon llegadas frente al arco defendido por Ingolotti. Sin embargo, la falta de puntería y algunas intervenciones oportunas del guardameta visitante mantuvieron la paridad en el marcador durante buena parte del cotejo.

Del otro lado, el Decano apostó a un planteo más conservador, replegado en su propio campo y a la espera de alguna acción de contragolpe que le permitiera romper la mala racha que venía arrastrando en el certamen. Por esa vía encontró algunos espacios, especialmente a través de Ruiz Rodríguez, aunque careció de la precisión necesaria en el momento de la definición y desperdició las oportunidades que se le presentaron.

Cuando todo parecía indicar que el empate sin goles sería el desenlace natural del partido, apareció Lautaro Godoy para sorprender a Insfrán con un remate potente desde el borde del área grande. Ese tanto, producido a diez minutos del final, puso en ventaja al conjunto tucumano y pareció sentenciar una historia que le era esquiva al dueño de casa, que hasta ese momento había hecho méritos suficientes como para quedarse con los tres puntos.

Lejos de resignarse, el Lobo fue en busca del empate con más corazón que claridad y encontró su recompensa en una jugada decisiva dentro del área. Di Plácido cometió una infracción sobre Franco Torres y el árbitro no dudó en sancionar la pena máxima. Marcelo Torres se hizo cargo de la ejecución y, con un derechazo inapelable, venció la resistencia de Ingolotti para decretar la igualdad definitiva.

Con este resultado, Gimnasia suma un punto que sabe a poco por lo que mostró en el campo de juego, aunque también valora la reacción anímica en los instantes finales. Atlético Tucumán, por su parte, se lleva una unidad que le sirve para cortar la seguidilla negativa, pero que deja la sensación de haber estado muy cerca de conseguir un triunfo que hubiera sido un verdadero premio mayor por lo poco que generó en ataque.

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