El ex pugilista, de 59 años, sufrió una descompensación fatal mientras se encontraba en un salón de juegos de Morón. Fuentes oficiales confirmaron el deceso del hombre que supo reinar en la categoría mediana.
La noticia sacudió a la mañana de este miércoles al ambiente deportivo argentino. Jorge “Locomotora” Castro, quien fuera campeón mundial de peso mediano, perdió la vida a los 59 años en el interior de un establecimiento de juegos ubicado en la localidad bonaerense de Morón. De acuerdo con lo informado por voceros policiales, el ex deportista sufrió una súbita descompensación física mientras se hallaba en el lugar, lo que derivó en su deceso antes de que pudiera ser asistido de manera efectiva.
El episodio ocurrió en un bingo de la zona, donde el otrora boxeador se encontraba como un cliente más. Fuentes oficiales confirmaron que la muerte se produjo como consecuencia de una descomposición orgánica repentina, aunque no se brindaron mayores precisiones sobre las causas específicas del cuadro que terminó con su vida. Personal de emergencias acudió al sitio tras el llamado de testigos, pero los esfuerzos por reanimarlo resultaron infructuosos.
Nacido en el seno de una familia humilde, Castro se convirtió en una figura emblemática del boxeo nacional gracias a su coraje y su potencia de puños. Alcanzó la gloria máxima al consagrarse campeón del mundo en la división mediana, un título que defendió con fiereza y que lo llevó a medirse con rivales de fuste internacional. Su apodo, “Locomotora”, no era casual: reflejaba un estilo arrollador, de avance constante y golpes demoledores que lo hicieron inolvidable para los aficionados.
Tras su retiro de los cuadriláteros, su vida estuvo marcada por altibajos personales y económicos, episodios que lo alejaron de los reflectores pero nunca del cariño de la gente. En los últimos tiempos, su presencia en ámbitos de juego y su salud deteriorada habían encendido señales de alerta entre quienes lo conocían. La jornada de este miércoles puso un punto final trágico a una existencia atravesada por la fama, la caída y la lucha constante.
Las autoridades locales se encuentran abocadas a las diligencias de rigor para determinar con exactitud las circunstancias del fallecimiento. Mientras tanto, el mundo del deporte llora la partida de un hombre que supo tocar el cielo con los puños y que, esta vez, no pudo esquivar el golpe más duro.
