Tensión velada: funcionarios de Trump llegan a Buenos Aires en medio de rumores por un reclamo estadounidense contra el proyecto de Soberanía Nacional

Tensión velada: funcionarios de Trump llegan a Buenos Aires en medio de rumores por un reclamo estadounidense contra el proyecto de Soberanía Nacional

La visita de Christopher Landau y Juan Pablo Segura, centrada en el Corredor Andes-Atlántico y los intereses norteamericanos en Malvinas, coincide con versiones sobre un llamado de atención de Washington por las sanciones a petroleras que operan en el Atlántico Sur; el gobierno desmiente enojo y Caputo redobla la apuesta en redes

En los próximos días tomará tierra en suelo argentino una aeronave que transportará a dos integrantes de la administración de Donald Trump. Se trata del subsecretario de Estado, Christopher Landau, y del responsable de Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. El presidente Javier Milei los recibirá a su regreso del decimonoveno viaje a Estados Unidos desde que asumió. Este domingo, por si persistiera alguna duda acerca del vínculo estrecho que el Ejecutivo argentino mantiene con la potencia del norte, desde la Oficina del Presidente difundieron un comunicado oficial para informar que el mandatario conversó telefónicamente con el secretario de Estado Marco Rubio. Tanto Landau como Segura responden a Rubio y arriban al país con la intención de imprimir velocidad al Corredor Andes-Atlántico, una inversión en infraestructura destinada a facilitar la salida de materias primas y minerales, entre otros asuntos candentes en los que también se filtró la cuestión de los intereses estadounidenses en Malvinas. Todo ello, además, se inscribe en la antesala de la visita a la Argentina del vicepresidente J. D. Vance, prevista para noviembre.

El diálogo entre Rubio y Milei, pocos días después de haber conversado, no se produjo en un contexto cualquiera. De acuerdo con rumores y notas periodísticas que circularon este domingo, el gobierno de La Libertad Avanza habría recibido una advertencia por parte de la administración republicana a causa del proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Ocurre que ese texto, impulsado por el asesor Santiago Caputo y en tratamiento en la Cámara de Diputados, contempla sanciones para las compañías vinculadas a la explotación petrolera en las aguas que circundan las Islas Malvinas. Eso, según las versiones periodísticas, habría disgustado a empresas estadounidenses que, a su vez, trasladaron su preocupación a los funcionarios de Trump.

Desde la oposición, quienes siguen la tramitación del proyecto en el Congreso, evaluaron que «es probable» que ese reclamo estadounidense al gobierno argentino haya tenido lugar. «El esquema que plantea el gobierno hace que puedan ser objeto de sanción incluso aquellos que financian alguna de las empresas que operan en el Atlántico sur con permisos en Malvinas». «Es decir», agregaron, «ahí podrían ingresar los fondos de inversión, muchos de ellos norteamericanos, que apoyan al gobierno de Trump». Quienes conocen el funcionamiento del gobierno estadounidense opinaron, en diálogo con este diario, que cualquier límite a las empresas de ese país «siempre despierta interés», y que el tema podría formar parte de la agenda durante la visita de los funcionarios de Trump. Sin embargo, aclararon que el viaje estaba previsto desde antes de que surgiera el asunto y que no creen «que vengan a quejarse».

La semana pasada el proyecto de ley de Soberanía Nacional se trató en comisiones de Diputados, pero el oficialismo no consiguió obtener dictamen debido a diferencias con algunos aliados en artículos centrales. «El tema del enojo en Estados Unidos recién apareció hoy, pero habrá que seguirlo», dijeron desde la oposición. Además, explicaron que se trata de una iniciativa impulsada por Santiago Caputo —que, más allá de las sanciones a las empresas, busca modificar la ley de Defensa— y que «el karinismo» no está representado allí. «Los funcionarios que van a defenderlo son de segunda línea. No ha ido ningún ministro al Congreso a hablar del tema. El único funcionario que tuitea sobre la ley y que se enoja cuando la descalifican es Caputo», señalaron.

De hecho, este domingo el asesor salió a opinar sobre el tema en X. «Es muy impresionante que el principal diario argentino haga una tapa entera del diario con información sin verificar, incorrecta, inchequeable y cuya publicación solo puede hacer daño sobre un tema que es de extrema importancia y sensibilidad. Casi como si trabajaran para el enemigo», indicó Caputo. La oposición prestó atención a un detalle no menor: el mensaje fue reposteado por el Presidente. Desde Balcarce 50 desmintieron, en diálogo con Página12, que exista enojo por parte de Estados Unidos por el proyecto y agregaron que no harán modificaciones al texto «más allá de algún cambio de redacción que estén discutiendo en el Congreso».

En la comunicación oficial que difundieron desde la Casa Rosada sobre el llamado entre Rubio y Milei, sin embargo, incluyeron una frase que podría leerse en clave sobre este asunto. Sostuvieron que en el diálogo ambos «destacaron la importancia de consolidar un entorno regional de estabilidad, que fortalezca la confianza de los inversores y permita a la Argentina integrarse plenamente a las cadenas de valor globales». Además, añadieron que durante la conversación «reafirmaron la solidez del vínculo bilateral y analizaron oportunidades para ampliar el comercio entre ambos países, expandir las inversiones en un marco de transparencia y promover la prosperidad y la seguridad compartidas en todo el hemisferio».

El Departamento de Estado que conduce Rubio, en tanto, publicó un comunicado en el que anunció la visita de Landau a la Argentina y subrayó que en Buenos Aires «se reunirá con altos funcionarios del gobierno argentino y líderes del sector privado para aprovechar el impulso generado por el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico». Se trata de un proyecto con el que Estados Unidos buscará acceder a los recursos estratégicos de nuestro país. El acuerdo fue firmado por Landau y Quirno el 23 de septiembre en Nueva York, cuando Milei viajó para pronunciar su discurso en la Asamblea General de la ONU. Estados Unidos tiene el ojo puesto en ferrocarriles, oleoductos, gasoductos, puertos, redes eléctricas e infraestructura digital que unen el noroeste argentino y la cuenca energética de Vaca Muerta con los puertos atlánticos.

«Discutirán vías para fomentar el crecimiento económico, aumentar la inversión estadounidense y fortalecer la cooperación en seguridad», consignó el documento emitido por el Departamento de Estado antes de la visita y, a su vez, calificaron la gira de los funcionarios estadounidenses «como un reflejo del compromiso de la administración Trump con un hemisferio occidental seguro y próspero». Landau y Segura comenzarán la gira este lunes en Paraguay, y se extenderá hasta el 26 de octubre. Además de eso, y como parte de la intromisión de Estados Unidos en la región que considera «su patio trasero», este mes el gobierno de Trump también aprobó un fondo de más de 13 millones de dólares destinado a la «cooperación contra el crimen organizado», con el que buscan instalar una «unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley». «Argentina es un país confiable y nuestros aliados lo saben. Con Estados Unidos somos socios estratégicos en seguridad», celebró la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

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