El músico, que acaba de cumplir 75 años, volvió a ser protagonista en el festejo por la eliminación de Inglaterra del Mundial. Su pasión por el deporte, su amistad con Maradona y Messi y las anécdotas que lo unen a la pelota.
La Selección argentina dejó atrás a Inglaterra en el Mundial y el país entero se lanzó a las calles para celebrar. Entre la multitud que se congregó en las inmediaciones de Coronel Díaz y Santa Fe, en Barrio Norte, asomó una figura inconfundible: Charly García, quien observó la escena desde su tradicional balcón. Al reconocerlo, la gente comenzó a corear su nombre con fervor, y el artista respondió con una frase que quedó grabada en la memoria colectiva: “Pero no bombardeen Barrio Norte”, aquella sentencia que inmortalizó en los años ochenta, la misma década en la que también cantaba sobre la posibilidad de hacer un gol y “llevar tu nombre al cielo”, aunque advertía que sin un poco de amor de nada servían las virtudes. Aquel mensaje provenía de Yendo de la cama al living, un disco emblemático que además se presentó en el estadio de Ferro Carril Oeste, un escenario de enorme peso en la historia futbolera de la ciudad.
El músico, que en estas horas es noticia porque acaba de cumplir 75 años, siempre mantuvo una relación estrecha con el fútbol. Se declaró hincha de River, aunque antes había sido de San Lorenzo, y ese cambio respondió a su deseo de rebelarse contra la herencia paterna. Con el paso del tiempo, sin embargo, se lo identificó más con la Selección argentina. Estuvo junto a Lionel Messi, con foto incluida, en el Monumental, después del partido entre Argentina y Venezuela por las Eliminatorias del año pasado. También compartió la despedida de Messi del equipo nacional, ante Benín, hace apenas unas semanas. Dos de los máximos referentes de la cultura popular argentina reunidos, y el tercero en discordia es Diego Maradona.
A Diego le escribió en una ocasión: “Querido amigo: yo pasé por internaciones en las que gasté dos o tres años de mi vida, en clínicas, escuchando a psicólogos que niegan a ‘gente diferente’. Es imposible que entiendan a ‘gente diferente’. Te doy un consejo: seguirlos es una absurda estupidez y recordá que sos un genio y que todos te aman. Contá conmigo”. Pero el mensaje más emotivo llegó cuando el Diez falleció: “Nunca me voy a olvidar de nuestras charlas. Cuando te pregunté qué título le pondrías a tu segundo gol a Inglaterra, al toque me respondiste: ‘Miré el arco y esquivé patadas’. Siempre me alucinó tu humildad y tu capacidad de ver las jugadas antes que todos. Espero que estés en el club de los 27 con Kurt Cobain, Brian Jones y gente buena. Esperame ahí… Invita la casa. No te equivoques con el paraíso”.
En los desenfrenados años noventa, Charly y Diego solían cruzarse entre fiestas y excesos. El 23 de octubre coincidieron en el programa 360, Todo para ver, conducido por Julián Weich, al que el músico había asistido para festejar su cumpleaños junto a una lista de invitados que incluía a Maradona y Claudia Villafañe. En aquella ocasión, Charly presentó Maradona Blues, una canción compuesta junto a Claudio Gabis. “Charly y yo compusimos Maradona Blues espontáneamente el día en que Diego quedó fuera del Mundial, a eso de las cuatro o cinco de la mañana, llenos de desilusión y tristeza”, recordó Gabis.
Las risas y los encuentros televisivos se repitieron con los años. En 2005, durante La noche del 10, Maradona, confeso admirador de Charly, le preguntó por qué se había arrojado desde un noveno piso de un hotel mendocino. “¿Sabés por qué me tiré? Cuando estaba en el aire esperaba verlo a Dios… y no te vi”, fue la respuesta. Pero lo más inolvidable sucedió a fines de los noventa, en La biblia y el calefón, el recordado ciclo de Jorge Guinzburg, cuando se reunieron Diego, Charly, Joaquín Sabina —con una camiseta de Boca firmada por el propio Maradona— y Graciela Alfano. Se dice que la pasaron tan bien que se quedaron en la casa de Guinzburg conversando hasta las cuatro de la tarde del día siguiente.
Por invitación de Guillermo Coppola, Charly estuvo en La Bombonera la tarde del partido despedida. La hinchada de Boca lo ovacionó a pesar de su identificación con River. “Yo no podía ser menos, así que levanté los brazos y saludé. A Coppola no lo vi más. Así que me quedé viendo el partido con la hinchada de Boca. Yo les avisé que era de River, pero los pibes tenían la mejor”, contó.
En aquellos años, el artista era una bomba siempre a punto de estallar. Eran los tiempos de La hija de la lágrima y de recitales que terminaban de manera caótica por su mal humor. Se enojó con su músico Fernando Lupano, bajista de los más reconocidos, porque había sufrido un esguince jugando al fútbol. “¿No sabés que el deporte hace mal? Tomar sol te hace mierda, jugar al fútbol ni te cuento y nadar es lo peor de todo. Dedicate a la prostitución”, le dijo Charly. La anécdota se lee en el libro No digas nada, del periodista Sergio Marchi, publicado en 1997 y actualizado en 2024. En esas páginas también se consigna que a Charly le gustaba el fútbol, “pero no posee la paciencia como para ver un partido. Incluso lo juega bastante bien, aunque se canse rápido”. Nito Mestre coincide con esa descripción y aclara que García jugaba de delantero.
Hay quienes sostienen, por el contrario, que no era para nada bueno como jugador. Son los que lo recuerdan en los partidos de los años ochenta entre los integrantes de Serú Girán y Spinetta Jade, músicos, productores y asistentes. En las redes sociales circula una foto de 1980 tomada por David Lebón en la que se los ve corriendo detrás de una pelota.
En 2013, en una entrevista con el diario deportivo Olé, Charly reveló que se salvó de la tragedia de la Puerta 12, al menos 200 muertos el 23 de junio de 1968 en la cancha de River: “Fue uno de los episodios más trágicos que viví. Con mis amigos entramos en el segundo tiempo y desembocamos derechito en la Puerta 12. Ahí nos dimos cuenta de que estábamos en medio de la hinchada de Boca, así que nos fuimos a la mierda. Caímos en la tribuna de River y por eso me salvé. Si no, estaba en el matadero”.
En 1986, Charly y su amigo Pedro Aznar grabaron un disco espectacular llamado Tango. Su canción de difusión era Hablando a tu corazón, que comenzaba así: “Oh, no puedes ser feliz / Con tanta gente hablando, hablando a tu alrededor / Oh, dame tu amor a mí / Le estoy hablando, hablando, hablando a tu corazón”. Cuarenta años después, el tema volvió a sonar en las radios con motivo del Mundial, compaginado con la imagen de Lionel Messi. Pero como sea, Charly siempre está.
