Les hechos se dieron en la alcaldía de Ushuaia, donde un hombre que purga pena por haber abusado sexualmente de su hijastra abusó de su hija biológica de nueve años un número indeterminado de veces entre agosto de 2017 y julio de 2018, momento en que la niña confesó a su madre que el papá la tocaba y le hacía “cosas de grandes”.
El hecho se dio en una de las celdas de la alcaldía de Ushuaia, ya que dada la restringida capacidad edilicia de la unidad penal, los reclusos reciben a sus visitantes en sus propias celdas, sin estar bajo control de los guardiacárceles. En tal sentido, testigos señalan que el recluso a la llegada de su visita colocaba sabanas a modo de cortinas en el ingreso a la habitación para abusar de la niña. El hombre, de 35 años de edad, ya se halla cumpliendo una condena de quince años de prisión por abuso sexual agravado.
juez de instrucción 1 de Ushuaia, Javier De Gamas Soler, procesó al imputado por los delitos de «abuso sexual simple» y «abuso sexual gravemente ultrajante», en ambos casos «agravados por el vínculo» y cometidos «en un número indeterminado de oportunidades». Asimismo, procesó al subalcaide Héctor Ramos, por incumplir con sus deberes de funcionario público, toda vez que es su responsabilidad velar por la integridad física de los visitantes.
El juez tuvo en cuenta como evidencia «el relato creíble de la víctima», la pericia psicológica que demuestra «signos compatibles con abusos sexuales recientes» y el informe psiquiátrico donde se indica que el acusado posee «rasgos psicopáticos» y orientación hacia la «pedofilia».
En cuanto al desempeño de los agentes penitenciarios, la Justicia responsabilizó al subalcalde de «no haber dispuesto más personal para controlar a los visitantes», lo que «habría evitado la comisión del delito», indica el auto de procesamiento.
