La Asociación Civil Linfomas Argentina promueve el arribo de todos los pacientes a un diagnóstico precoz y los acompaña en el tratamiento. “El 58% de los pacientes tardaron más de seis meses en consultar después de la aparición del primer síntoma, por eso hacemos mucho énfasis desde la asociación con eso”, manifestó una paciente y voluntaria de la asociación.
En declaraciones a FM La Isla, tras la celebración del día internacional de concientización sobre la enfermedad de linfomas, el pasado 15 de septiembre, Patricia Cid, paciente y voluntaria de ACLA (Asociación Civil Linfomas Argentina), comentó la realidad de los enfermos y el trabajo de la organización.
Al respecto, inició señalando que “el linfoma es una enfermedad oncohematológica que afecta el sistema linfático, que es parte del sistema inmunitario” y agregó “ese sistema linfático está constituido por una red de ganglios y el ganglio es el que se enferma por una proliferación de linfocitos”. Al tiempo que aclaró que estos están en todo el cuerpo, aunque generalmente logramos identificarlos más fácilmente en garganta e ingle.
“Cuando los ganglios se inflaman algo está pasando, aunque eso no significa que sea linfoma”, dijo y señaló que la enfermedad comparte síntomas con otras afecciones por lo que su diagnóstico es complejo, aunque sostuvo que los tratamientos dan resultados positivos con un alto porcentaje de pacientes que logran la remisión.
En ese sentido, Patricia destacó la necesidad de no subestimar los síntomas y acudir a consulta médica para establecer un diagnóstico lo más temprano posible. “El 58% de los pacientes tardaron más de seis meses en consultar después de la aparición del primer síntoma, por eso hacemos mucho énfasis desde la asociación con eso”, enfatizó y sumó, “y si se quiere ir un poco más allá, hay que hacerse el chequeo anual”.
“Un diagnóstico precoz aumenta muchísimo las posibilidades de superar la enfermedad”, expresó Patricia. Vale decir que más del 80% de los pacientes sobreviven, lo que depende de la velocidad del diagnóstico pero también del tipo de linfoma. La enfermedad está caracterizada y clasificada en dos grupos y cada grupo tienen decenas de subtipos, cada uno con características particulares.
Entre los síntomas comunes está la pérdida de peso, falta de energía, fiebre recurrente, ganglios inflamados, sudoración nocturna profusa, picazón persistente en todo el cuerpo. Según señaló Patricia es un factor fundamental la realización de biopsias para alcanzar un diagnóstico claro.
Además, señaló que una actitud positiva ante el diagnóstico ayuda a la efectividad del tratamiento y afirmo que la asociación acompaña a los pacientes y su familia en la contención para afrontar esa difícil situación.
Finalmente dijo que está en la legislatura el proyecto para que la Provincia adhiera a la ley nacional contra la enfermedad de linfoma.
Para más información, en Facebook: Asociación linfoma Argentina, en IG:@linfomasargentinaok
