A la espera de que el Congreso resuelva cuestiones que afectan a la previsibilidad impositiva de los autos, no se publican valores y cae la actividad
El mercado automotor argentino viene experimentando una sinuosa realidad desde hace mucho tiempo, pero durante los últimos meses se ha acrecentado por la voraz inflación y la constante devaluación del peso argentino.
A ese complejo escenario, hay que añadirle la pesada carga impositiva que tienen los 0km en nuestro mercado (sean nacionales o importados), ya que en la actualidad casi todos los 0km están afectados por alguna de las escalas de los impuestos internos, mal llamados «al lujo», que data de 2008.
Desde el inicio de 2024, en el Congreso de la Nación se están debatiendo un montón de leyes y DNU que simplifiquen la vida de los argentinos y tengan un impacto inmediato (y positivo) en nuestra economía.
En el rubro automotor, particularmente, hay mucha expectativa en torno a lo que ocurra (presumiblemente) la semana próxima con la supuesta resolución del gobierno de bajar a 0 el arancel para que los autos más accesibles no paguen dicho gravamen: cabe destacar que la primera escala contempla un incremento del 20% y la segunda del 35 % sobre el precio al público. Vale mencionar que, tras la devaluación de diciembre, los precios de lista de los autos aumentaron entre 45 y 60%, provocando que los dos autos de pasajeros más populares y vendidos de la Argentina (Fiat Cronos y Peugeot 208, de producción nacional) sean afectados por el «impuesto al lujo».
Sin precios oficiales de autos en enero
Una prueba cabal de la enmarañada situación del mercado automotor argentino es que a casi 15 días de iniciado el mes, ninguna automotriz publica en sus sitios web los precios oficiales de sus autos, a excepción de las camionetas -consideradas como vehículos utilitarios y exentas de los impuestos internos- que actualizaron sus valores a principio de enero.
Quienes ingresen a la mayoría de los sitios web de las automotrices y pretendan averiguar el valor de referencia de algún modelo se encuentran con un cartel que reza «solicitar cotización», como si se tratara de pedir un presupuesto para construir una casa.
