La infancia es una etapa crucial en el desarrollo de cualquier persona. Durante este período, los niños adquieren habilidades y valores que contribuyen a su bienestar. Para que vivan una infancia plena, es esencial que tengan un entorno seguro, estimulante y amoroso, donde puedan desarrollar su creatividad y habilidades sociales a través del juego. La participación activa de los padres y cuidadores en este proceso es clave para un desarrollo saludable. A continuación, se explorará la importancia del juego y la interacción familiar, ofreciendo ideas para fomentar estas actividades en espacios cerrados o con condiciones climáticas adversas.

Antes que nada, debemos partir de la base de que para vivir infancias plenas todo niño necesita tener un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, psicológico, social y espiritual. Lamentablemente, no todos los niños poseen las condiciones de vida necesarias para poder desarrollarse saludablemente, ni todos los que con ellos cumplen la función paterna y materna pueden brindarles dichas condiciones.
Todos los niños deberían tener la posibilidad de crecer en el seno de una familia que les brinde tiempo, cariño, amor, comprensión, respeto y que además de atender sus necesidades físicas y emocionales, les proporcione tiempo para jugar, que es la actividad más propia de la infancia.
Muchos padres están muy preocupados por asegurar el futuro de sus hijos, por lo que hoy en día muchos niños permanecen doble jornada en instituciones educativas, y además de ello ocupan casi todo su tiempo libre con actividades extra programáticas que los prepararían para tener mayores oportunidades cuando crezcan.
Entendiendo que en la actualidad los padres pueden permanecer fuera del hogar muchas horas, y que además de la formación académica, esta elección es el modo que muchas familias encuentran para que los niños estén en un sitio seguro mientras los adultos cumplen con sus obligaciones, no quiero realizar juicios de valor al respecto, pero si remarcar que los niños para crecer sanos necesitan tener tiempo libre y tiempo para jugar.
¿Por qué es tan importante jugar?
El juego es una actividad imprescindible para el desarrollo, debería ser la principal ocupación de todo niño. Posibilita de manera agradable y divertida aprender todo tipo de habilidades para la vida. Los aprendizajes más esenciales se hacen jugando.
Son innumerables los beneficios que el juego aporta a las infancias. Mediante el juego se ejercitan funciones cognitivas como pensar, recordar y resolver problemas.
Cuando nuestros hijos corren, saltan y trepan no están desperdiciado su tiempo, están desarrollando sus habilidades motoras, sus nociones de espacio. Cuando construyen o exploran descubren el mundo y aprenden a sortear contratiempos. En el juego los niños experimentan con el lenguaje, aprenden a reconocer y expresar sentimientos, ejercitan roles sociales y cultivan la imaginación.
En las infancias el juego es la mejor herramienta para la socialización, jugar crea lazos con otros niños, enseña cooperación, empatía, reglas sociales. También ayuda a tolerar la frustración, aliviar tensiones y reducir el estrés ya que crea un ambiente propicio para recrear y elaborar todo tipo de situaciones.
Al permitir el desarrollo de todas estas habilidades, un niño que juega desarrolla su autoconfianza y seguridad, además, se conecta mejor con su entorno.
Hoy en día, es una tarea algo compleja para las familias lograr un equilibrio entre las ocupaciones de los adultos y jugar con los chicos. Es muy importante que todos los padres podamos incluir dentro de la rutina momentos de juego con nuestros hijos para poder fortalecer los vínculos afectivos con ellos. Para eso también debemos romper con el prejuicio de que los adultos por ser adultos, ya no deben jugar como niños.
La incomodidad y la vergüenza de jugar como tales, se debe en gran medida a que nuestra sociedad a menudo valora la seriedad y la productividad por sobre la creatividad y la diversión. Pero la verdad es que jugar es una actividad fundamental para el desarrollo humano, no es solo para los niños. Jugar nos permite relajarnos, desconectar y recargar energías además de que también nos permite conectarnos con nuestros hijos y a la vez con nuestra propia infancia, además de recordar la importancia de la creatividad y la imaginación en nuestras vidas.
Jugar con nuestros hijos es la mejor manera de hacerlos sentir amados y fortalecer su autoestima, de conocerlos, de apreciar su singularidad, de enseñarle lo que esperamos de ellos y de fortalecer la comunicación y la unión familiar.
Sin embargo, en lugares con climas fríos o condiciones climáticas adversas, como sucede en nuestras queridas ciudades de Tierra del Fuego, los juegos y actividades al aire libre pueden verse limitadas. Esto hace lógicamente que los niños pasen más tiempo en casa, y que los padres y cuidadores necesiten encontrar formas creativas de mantener a los niños estimulados.
A continuación, les dejo algunas ideas y sugerencias para fomentar el juego con la participación de los padres en entornos cerrados o adaptados a condiciones climáticas adversas. Espero que estas ideas les sean útiles y los inspiren a crear un entorno de juego y aprendizaje divertido igualmente de estimulante para sus hijos:
1. Juegos de mesa y tablero: Monopoly, Scrabble, Ajedrez, Dominó, Memotest (juego q estimula la memoria y que tiene versiones adaptadas para cada edad), etc.
2. Juegos de construcción y creatividad: LEGO, K’NEX, bloques de madera, aviones de madera balsa para armar, etc.
3. Juegos de roles y simulación: La cocina, el kiosco, la escuela, jugar a ser la mamá o el papá, etc.
4. Juegos de movimiento y actividad física: Bailar, hacer yoga, jugar «Simón dice», «Poner la cola al chancho», «Dígalo con mímicas», etc.
5. Juegos de lectura y cuentacuentos: Leer libros juntos, crear historias propias, hacer títeres, etc.
6. Crear un espacio de juego: Un rincón de juego, un área de construcción, un espacio de lectura, etc.
7. Incorporar la tecnología: Juegos educativos, aplicaciones de juego, videojuegos que se pueden jugar juntos, etc.
8. Artes y manualidades: Pintar, dibujar, hacer collages, crear bijouterie, etc.
9. Música y baile: Tocar instrumentos, cantar, bailar, crear coreografías, hacer karaokes en familia, etc.
10. Cocina y repostería: Preparar comidas y postres juntos, experimentar decoraciones graciosas, etc.
11. Juegos de palabras y lógica: Crucigramas, Sudoku, etc.
12. Juegos de estrategia y táctica: Ajedrez, Damas, juegos de estrategia en línea, etc.
Es aquí donde entra en juego la importancia de la participación de los padres en el juego y la interacción con los hijos.
Como dijo Pablo Neruda, ‘La infancia es la patria del juego‘. Que ese juego sea el puente que une corazones, despierta sonrisas y construye recuerdos que durarán toda la vida, y más allá en nuestros hijos. A jugar entonces!!!!
