Ileana Zarantonello, presidenta de la Dirección Provincial de Vialidad de Tierra del Fuego, expresa su preocupación por el impacto del desmantelamiento de Vialidad Nacional. Con obras paralizadas, contratos rescindidos y falta de pagos, la provincia se ve obligada a replantear su estrategia para mantener rutas críticas como la Ruta 3, vital para la conectividad en la región.
El Gobierno Nacional ha emitido una serie de comunicados que ordenan la paralización de todas las obras y el cese de los contratos de mantenimiento en Vialidad Nacional. Esta decisión ha generado un efecto dominó en las provincias, que ahora deben asumir responsabilidades que exceden sus capacidades presupuestarias. En Tierra del Fuego, la presidenta de la Dirección Provincial de Vialidad, Ileana Zarantonello, habló sobre el impacto de estas medidas y la incertidumbre que enfrenta la provincia.
Desde hace semanas, se venía hablando de un posible desmantelamiento de Vialidad Nacional, pero la situación estalló con la emisión de una circular el viernes pasado, donde se ordenó la paralización de todas las obras y la rescisión de contratos, incluyendo aquellos de mantenimiento. Esto ha dejado a las provincias en una situación complicada, ya que muchas de las rutas que mantienen son, en realidad, de jurisdicción nacional.
En el caso de Tierra del Fuego, la Dirección Provincial de Vialidad mantiene, a través de convenios con Vialidad Nacional, la Ruta Complementaria A (Camino San Pablo), la Ruta B (Camino a Radman), parte de la Ruta J en Almanza y la Ruta 3 Norte, que va desde San Sebastián hasta Cuyén. Sin embargo, desde mayo del año pasado, la provincia no ha recibido pagos por los certificados de obra presentados, lo que ha generado un endeudamiento creciente.
Con la llegada del invierno, la preocupación se agudiza. Ileana Zarantonello destacó, en declaraciones a FM la Isla, que, en esta época del año, el mantenimiento de las rutas es crucial, especialmente en una provincia como Tierra del Fuego, donde las condiciones climáticas pueden ser extremas. «Nos preocupa quién va a hacer el mantenimiento en la época invernal», afirmó.
La circular del Gobierno Nacional es taxativa: no habrá obras nuevas, ni mantenimiento, ni siquiera en aquellas rutas que están en un 85% de avance. Esto incluye proyectos clave para la provincia, como la Ruta 1 y la Ruta 3 al Parque Nacional, obras que habían sido comprometidas en un convenio firmado entre la provincia y Nación.
La falta de respuestas y la incertidumbre
Zarantonello expresó su frustración por la falta de respuestas claras desde Vialidad Nacional. «Nos gustaría que alguien del distrito hable para la comunidad, para juntarse con nosotros», dijo. Hasta el momento, no han recibido ninguna comunicación oficial sobre cómo se manejarán situaciones críticas como el Paso Garibaldi, un tramo de la Ruta 3 que presenta graves problemas de seguridad, especialmente de noche.
Además, la presidenta de Vialidad Provincial mencionó que, a pesar de los recursos limitados, la provincia ha logrado mantener algunas obras a través de convenios con privados, como barrios cerrados y petroleras. Sin embargo, estos acuerdos no son suficientes para cubrir las necesidades de toda la red vial.
El futuro del Consejo Vial Federal
Otra de las preocupaciones es el futuro del Consejo Vial Federal, un espacio donde las provincias discuten y coordinan políticas viales. Recientemente, se retiró al representante de Vialidad Nacional, lo que ha generado dudas sobre la continuidad de este organismo. «Da la impresión de que lo próximo que se cierra es el Consejo», señaló Zarantonello.
Los presidentes de las vialidades provinciales han solicitado una reunión para los próximos días, con el objetivo de elevar un reclamo conjunto y buscar soluciones. Sin embargo, las expectativas no son optimistas. «Hay más incertidumbres que certezas», admitió Zarantonello.
