En una entrevista radial, Oscar Martínez, Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), destacó que la lucha por salarios y puestos de trabajo es también una lucha por la dignidad. Martínez enfatizó que esta lucha abarca a diversos sectores, desde docentes universitarios y provinciales hasta los trabajadores metalúrgicos, todos unidos en la búsqueda de un salario digno.
Martínez criticó duramente las políticas del actual gobierno, acusándolo de favorecer a un pequeño sector financiero y a los intereses del Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de privatizaciones y ajustes que perjudican a los trabajadores. «El gobierno intenta generar condiciones cada vez más paupérrimas para el movimiento obrero y los sectores populares», afirmó.
Respecto a las paritarias, Martínez recordó que en Tierra del Fuego, específicamente en el sector metalúrgico, no hubo paritarias desde 1988 hasta 2004. Fue recién con el gobierno de Néstor Kirchner que se logró reabrir las negociaciones, alcanzando el primer acuerdo en septiembre de ese año. Sin embargo, desde entonces, la posición de los empresarios ha sido cerrada, y el gobierno actual ha impuesto topes salariales que dificultan aún más las negociaciones.
«En esta oportunidad, como en otras instancias durante el gobierno de Macri, se agrega la imposición de un tope salarial del 1% o incluso del 0%, lo que complica aún más nuestra posición», denunció Martínez. Además, criticó a la Secretaría de Trabajo por no homologar los acuerdos salariales alcanzados, lo que considera un ataque directo al movimiento obrero.
Martínez también se refirió a la situación de los jubilados, anunciando que la UOM se sumará a las manifestaciones que estos vienen realizando en reclamo de mejoras. «Vamos a estar presentes en la actividad que se desarrollará hoy a las 17.30 en San Martín, Eurograno, para apoyar a los jubilados», dijo.
Finalmente, el líder sindical hizo un llamado a la unidad de acción entre los distintos sectores que luchan por sus derechos, incluyendo a los estudiantes y docentes. «Necesitamos una unidad que fortalezca la lucha como única posibilidad de lograr resultados positivos», concluyó.
