El gobierno de Javier Milei confirmó el cierre del plazo para acceder a la moratoria, dejando a cientos de miles de personas sin posibilidad de jubilarse. Ahora, solo podrán recibir la Pensión Universal para el Adulto Mayor, un beneficio que cubre apenas el 80% del haber mínimo y excluye derechos clave.
El cierre de la moratoria previsional dejó a miles sin acceso a una jubilación plena
El pasado domingo culminó definitivamente el plazo de la moratoria previsional, tal como lo había anunciado el gobierno de Javier Milei al confirmar que no extendería este régimen, vigente durante los últimos dos años. Como consecuencia, cientos de miles de personas perderán la oportunidad de jubilarse y deberán conformarse con la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), un beneficio que otorga solo el 80% de un haber mínimo y restringe otros derechos fundamentales para sus beneficiarios.
¿Qué es la PUAM y cuál es su monto actual?
Aquellos que no lograron solicitar un turno en ANSES antes del 23 de marzo para iniciar su trámite jubilatorio, no tendrán más alternativa que acceder a la PUAM. Este programa fue implementado en 2016 durante la gestión de Mauricio Macri, en el marco de la Ley de Reparación Histórica para los jubilados, con el objetivo de brindar un ingreso básico a quienes no cuentan con los años de aportes necesarios.
Sin embargo, este beneficio presenta varias limitaciones. En primer lugar, su monto equivale apenas al 80% de una jubilación mínima: en marzo, los titulares de la PUAM recibieron 223.297, mientras que un jubilado normal percibió 293.000. Aunque ambos grupos acceden al bono adicional de 70.000 Restricciones por edad y género: Las mujeres, las más afectadas Otro obstáculo radica en los requisitos etarios: la PUAM solo está disponible para quienes tengan 65 años o más. Esto significa que el 90% de las mujeres que podrían haberse jubilado este año bajo la moratoria, ahora deberán esperar hasta cinco años más para percibir algún ingreso. Incompatibilidades: Pérdida de beneficios adicionales Un tercer inconveniente es que la PUAM no es compatible con ningún otro beneficio, ya sea contributivo o no contributivo, al tratarse de una prestación de carácter asistencial. El abogado previsional Facundo Fernández Pastor explica: «Si fallece un cónyuge y ambos eran jubilados, el sobreviviente puede cobrar la pensión por viudez. Pero si el que queda vivo tiene la PUAM, deberá elegir entre una u otra. Peor aún, si el fallecido era el titular de la PUAM, el sobreviviente no hereda ningún derecho». La misma exclusión aplica para la Pensión No Contributiva (PNC) por discapacidad. En la práctica, si el beneficiario de la PUAM queda viudo, le convendrá mantener este beneficio antes que optar por la pensión por viudez, ya que esta última solo representa el 70% de la jubilación mínima. Conclusión: Un panorama desalentador para los adultos mayores Con el fin de la moratoria, miles de argentinos enfrentan un futuro incierto, obligados a depender de un ingreso reducido y sin acceso a protecciones adicionales. Mientras el costo de vida sigue en ascenso, la PUAM se presenta como una solución insuficiente para quienes quedaron fuera del sistema previsional.
