Tras una serie de réplicas en la región, el geólogo Jorge Rabasa explicó que los sismos no pueden predecirse, pero advirtió sobre la necesidad de estar preparados en una zona de alta actividad. Descartó un tsunami inminente en Ushuaia, aunque pidió monitorear el nivel del mar.
Ushuaia.- Una seguidilla de movimientos telúricos cerca de la costa fueguina encendió las alarmas esta mañana, generando rumores sobre posibles tsunamis y evacuaciones. Sin embargo, especialistas como el geólogo Jorge Rabasa aclararon que, aunque la región es sísmica, no hay forma de predecir terremotos y descartaron riesgos inminentes para Ushuaia.
«Los sismos no se pueden predecir»
En una entrevista con Radio Provincia, Rabasa, referente en geología regional, fue contundente: «Es incorrecto hablar de predicción sísmica con precisión. Lo que sí sabemos es que estamos en una zona de alta actividad, la tercera más intensa del país, después de Mendoza y San Juan». El último movimiento, de 7.5 grados, tuvo su epicentro a 220 km al sur de Ushuaia, en el océano, lo que evitó daños mayores. «Si hubiera sido cerca de la costa, habría sido devastador», admitió.
Riesgo de tsunami: ¿Mito o realidad?
Frente a los rumores sobre un posible tsunami, Rabasa explicó que la morfología del Canal Beagle reduce el peligro para Ushuaia: «La probabilidad es baja, pero no nula. Lo más probable sería una crecida del agua, no un tsunami destructivo». No obstante, recomendó vigilancia en áreas costeras entre 0 y 30 metros sobre el nivel del mar, especialmente en el Atlántico y la boca del Estrecho de Magallanes.
Sobre la alerta en Puerto Williams (Chile), el experto señaló que las condiciones geográficas son distintas: «Allí el riesgo es mayor por la configuración de los canales».
Réplicas y prevención
Hasta el momento, se registraron cuatro réplicas, la última a las 10:55, con menor intensidad y alejada del epicentro inicial. Rabasa insistió en que la naturaleza «envía señales» y llamó a actuar con responsabilidad: «Debemos recordar que vivimos en una zona sísmica. La preparación es clave».
Pese a los cortes en la comunicación durante la entrevista —atribuidos a fallas en las redes celulares—, el mensaje final fue claro: no hay motivo para el pánico, pero sí para la precaución. Las autoridades monitorean la situación, mientras los vecinos reciben instrucciones sobre protocolos de emergencia.
