El Xeneize se adelantó con un golazo de Zenón, pero el local logró el empate en el descuento. Dos jugadas controvertidas marcaron el encuentro, con decisiones arbitrales que generaron reclamos de ambos bandos.
Tigre y Boca Juniors igualaron 1-1 en el estadio José Dellagiovanna, en un partido que quedó marcado por la polémica y las intervenciones del VAR. El equipo visitante abrió el marcador con un gol espectacular de Kevin Zenón, pero en los minutos finales, Lorenzo Scipioni selló el empate para el conjunto local, dejando un sabor agridulce en ambos equipos.
Un primer tiempo con gol de lujo y discusión arbitral
El partido comenzó con ritmo alto, y a los 21 minutos, Boca Juniors se adelantó en el marcador gracias a una obra de arte de Kevin Zenón, quien desde fuera del área envió un disparo imparable. Sin embargo, la jugada previa al tanto generó fuertes reclamos de Tigre. En una disputa física entre Rodrigo Battaglia y Eric Ramírez, los jugadores se enzarzaron en un forcejeo que, según el árbitro Facundo Tello, no ameritaba falta.
El VAR, a cargo de Jorge Baliño, revisó la acción bajo el protocolo APP (Attacking Possession Phase) para determinar si había existido alguna infracción previa al gol. Tras un análisis exhaustivo, se concluyó que no hubo falta clara, ya que el contacto entre ambos futbolistas fue proporcional y dentro de la dinámica del juego, sin acciones temerarias o uso excesivo de los brazos. De esta manera, el gol fue validado, generando malestar en el banco de Tigre.
Esta situación reavivó el debate sobre el criterio arbitral en las disputas físicas, donde no todo contacto debe ser sancionado como infracción, siempre que no exista una ventaja antirreglamentaria o una actitud imprudente.
Segunda mitad: otro gol anulado y más controversia
El complemento no estuvo exento de polémica. A los pocos minutos, Tigre creyó ponerse en ventaja cuando Tomás Belmonte desvió un remate hacia su propia portería, pero el VAR intervino nuevamente. Tras una revisión en campo (OFR – On Field Review), se detectó que el mediocampista de Boca había tocado el balón con el brazo antes del autogol de Diego Sosa.
Según el reglamento, un gol no puede ser convalidado si surge de un contacto previo con la mano, incluso si no es intencional. Además, en las imágenes se observó un posible empujón sobre Alan Velasco, aunque el árbitro consideró que el movimiento del jugador fue propio y no producto de una falta.
Conclusión: empate justo en un partido de alto voltaje
El encuentro finalizó con 1-1, un resultado que reflejó la paridad entre ambos equipos. Sin embargo, las decisiones arbitrales y el uso del VAR fueron los grandes protagonistas, dejando en evidencia la complejidad de aplicar el reglamento en jugadas límite.
Mientras Boca Juniors lamentó no cerrar el partido con una victoria, Tigre mostró carácter para rescatar un punto en el epílogo. Lo que queda claro es que, en el fútbol moderno, la tecnología seguirá generando debates, pero su objetivo es aportar justicia en cada decisión.
¿Fueron correctas las intervenciones del VAR? La discusión continúa.
