Con un triunfo ajustado pero merecido, el Pincha sumó tres puntos clave en su camino hacia el título del Clausura.
Estudiantes de La Plata logró una victoria fundamental ante Independiente Rivadavia, por 2-1, consolidándose en la cima de la Zona A del Torneo Clausura. El partido, disputado en el estadio Jorge Luis Hirschi, mostró un equipo local con determinación y jerarquía, que supo reponerse tras el empate transitorio y cerrar el juego con personalidad.
El primer tiempo dejó en evidencia la intención del Pincha de manejar las acciones. Con un mediocampo creativo y una delantera incisiva, el equipo de Eduardo Domínguez generó situaciones claras de gol. Sin embargo, fue en el complemento cuando el marcador se movió: a los 15 minutos, tras una jugada colectiva impecable, el delantero abrió el scoring con un remate preciso que dejó sin chances al arquero visitante.
Independiente Rivadavia, que hasta entonces había mostrado más resistencia que ideas, encontró su momento de lucimiento con un remate desde fuera del área que sorprendió al guardameta local. El empate duró poco, porque Estudiantes reaccionó con rapidez y, aprovechando un error defensivo, recuperó la ventaja con un cabezazo magistral en el área chica.
En los minutos finales, el conjunto mendocino intentó desplegar un último esfuerzo, pero la solidez defensiva del Pincha y el buen trabajo bajo los palos aseguraron el resultado. Con este triunfo, Estudiantes no solo mantiene su invicto en el certamen, sino que también envía un mensaje claro a sus rivales: viene por el campeonato.
La próxima fecha los enfrentará ante un adversario directo en la lucha por el ascenso, mientras que Independiente Rivadavia deberá reaccionar rápidamente si quiere mantener vivas sus aspiraciones. Por ahora, La Plata celebra, y el Clausura tiene un claro protagonista.
