El Presidente anunció un proyecto para penalizar presupuestos con déficit y acusó a los legisladores de impulsar un «genocidio fiscal». La oposición rechaza sus argumentos y denuncia privilegios para sectores poderosos.
En un mensaje televisado de 23 minutos, el presidente Javier Milei lanzó una ofensiva contra el Congreso tras la aprobación de leyes que aumentan gastos sociales, vetadas por el Ejecutivo. Con un tono confrontativo, el mandatario anunció que enviará al Parlamento una iniciativa para sancionar penalmente a legisladores y funcionarios que aprueben presupuestos con déficit, una medida sin precedentes que profundiza la tensión entre los poderes del Estado.
Señales a los mercados y polarización
El discurso, emitido en horario prime, buscó tranquilizar a los mercados tras la derrota legislativa del oficialismo, pero también marcó una estrategia de polarización de cara a las elecciones de octubre. «El Congreso quiere quebrar la economía y arrastrarnos al abismo», afirmó Milei, responsabilizando a la oposición por promover «gastos irresponsables sin financiamiento claro». La frase más repetida —»No hay plata»— contrasta, según críticos, con las exenciones fiscales otorgadas a sectores de altos ingresos.
Las cifras que desmienten al Gobierno
Organismos técnicos y legisladores opositores rebatieron las afirmaciones presidenciales. La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) detalló que el aumento jubilatorio del 7,2% —bloqueado por el veto— tenía seis fuentes de financiamiento específicas, incluida la reasignación de partidas de inteligencia y gravámenes a sociedades de altos ingresos. El costo total (0,78% del PBI) quedaba cubierto en un 92% por esas medidas.
Además, datos oficiales muestran que el superávit fiscal acumulado en el primer semestre (0,9% del PBI) supera ampliamente el costo de las leyes vetadas. Sin embargo, esos excedentes se destinan casi en su totalidad al pago de intereses de deuda, en lugar de aliviar la crisis social. «Hablar de ‘genocidio fiscal’ es grotesco cuando se recortan derechos básicos y se beneficia a los más ricos», señaló una diputada opositora.
Prioridades en cuestión
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó la contradicción entre el ajuste a jubilados y discapacitados y las recientes rebajas impositivas al agro y la minería. Solo la eliminación del Impuesto a los Bienes Personales significó un alivio de 0,4% del PBI para patrimonios altos, un monto similar al costo total de la moratoria previsional.
Un camino sin atajos
Milei cerró su alocución con un ultimátum: «Si quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante». La advertencia anticipa meses de conflicto institucional, en los que el oficialismo, en minoría legislativa, recurrirá a la judicialización para frenar iniciativas. Mientras tanto, el debate sobre qué gastos son «irresponsables» y cuáles «estratégicos» seguirá en el centro de la escena, con cifras que revelan una brecha entre el discurso y la realidad económica.
