En una sesión marcada por la tensión política, el oficialismo logró imponerse con sus aliados y mantuvo el rechazo del Ejecutivo al bono compensatorio para los retirados. La oposición no alcanzó los votos necesarios para insistir con la ley.
La Cámara de Diputados resolvió mantener el veto del presidente Javier Milei a la ley que establecía un incremento extraordinario para jubilados y pensionados de la ANSeS. La votación, que se desarrolló en un clima de fuerte polarización, culminó con 160 votos a favor de rechazar el veto presidencial, 83 en contra y 6 abstenciones. No obstante, al no alcanzarse la mayoría necesaria —es decir, los dos tercios del cuerpo—, la iniciativa quedó sin efecto y el veto se mantiene firme.
El debate se produjo horas después de una contundente derrota parlamentaria del oficialismo, cuando una amplia mayoría opositora aprobó la ley de Emergencia en Discapacidad, que ahora deberá ser ratificada por el Senado. En esta ocasión, sin embargo, el bloque oficialista —junto a sus socios políticos— logró consolidar los apoyos suficientes para respaldar la posición del Presidente.
Los 83 votos que respaldaron el veto y, por lo tanto, se opusieron al aumento previsional, provinieron mayoritariamente de los espacios políticos alineados con La Libertad Avanza, el PRO, algunos sectores de la Unión Cívica Radical —críticos de la conducción partidaria— y representantes de fuerzas provinciales. El resto del arco opositor, incluidos el peronismo, la izquierda y varios bloques centroizquierdistas, se ubicó en las antípodas del Gobierno nacional.
La norma vetada establecía un refuerzo excepcional del 7,2% para las jubilaciones y pensiones, con el propósito de compensar la fuerte erosión inflacionaria que afecta a los ingresos de los adultos mayores. Además, contemplaba un complemento adicional para los haberes mínimos y una actualización automática del monto según la evolución del Índice de Precios al Consumidor.
Organizaciones de jubilados habían reclamado con urgencia la medida, advirtiendo sobre el deterioro acelerado de su poder adquisitivo en un contexto de ajuste económico. No obstante, el Poder Ejecutivo objetó la ley bajo el argumento de que implicaba un gasto fiscal insostenible y contradice su plan de austeridad y reordenamiento de las cuentas públicas.
La sesión dejó en evidencia la fragilidad del Gobierno en el plano legislativo, pero también su capacidad de movilizar apoyos en votaciones clave. Mientras la oposición celebra la media sanción de la ley de discapacidad, el oficialismo logró contener el avance opositor en materia previsional, en una pulseada que refleja la profunda división política que caracteriza al actual escenario nacional.
