En una velada inolvidable en el corazón de Tucumán, Atlético desplegó su mejor fútbol para doblegar 3-0 a Talleres. Con una actuación arrolladora, el equipo de Pusineri no solo se metió en zona de clasificación, sino que ilusionó a su gente con un espectáculo de goles y garra.
Atlético Tucumán ofreció una función completa y goleó por 3-0 a Talleres de Córdoba en el mítico estadio Monumental José Fierro. Bajo la dirección técnica de Lucas Pusineri, el equipo decano mostró una versión contundente y eficaz, que tuvo en los goles de Leandro Díaz, Miguel Brizuela y Adrián Sánchez los hitos de una jornada casi perfecta.
La tarde comenzó a teñirse de blanco y azul desde temprano. A los 14 minutos de juego, la primera jugada de lucimiento colectiva abrió el marcador. Nicolás Laméndola, desbordando por la banda izquierda, envió un centro preciso al área donde apareció, sigiloso y letal, Leandro Díaz. El delantero, con un cabezazo imparable, desató el éxtasis en las tribunas y puso en marcha la maquinaria local.
Lejos de conformarse, el conjunto dirigido por Pusineri continuó oprimiendo. La persistencia tuvo su recompensa pasados los treinta minutos. Tras una arremetida de pura determinación de Damián Martínez, el balón llegó a los pies de Miguel Brizuela. El defensor, desde fuera del área, conectó un zurdazo potente y colocado que, tras desviarse levemente, venció al arquero Guido Herrera para ampliar la ventaja y encender aún más el ánimo de la parcialidad local.
El segundo tiempo no hizo más que confirmar la superioridad local. Casi sobre la hora de salida, Laméndola volvió a ser el artífice, esta vez con un nuevo centro que Sánchez conectó inicialmente de cabeza. Tras la respuesta del guardameta cordobés, el volante demostró una rapidez mental y física sobresaliente para rematar el rebote con una audaz chilena que selló de manera espectacular el 3-0 definitivo.
El cierre del partido tuvo lugar para un par de intervenciones clave del arquero Matías Mansilla, quien custodió el arco invicto, y para una expulsión del visitante Portilla por una entrada violenta sobre el ‘Bebe’ Acosta. La única sombra en la noche albiazul fue la tarjeta roja directa recibida por el defensor Clever Ferreira, un dato negativo que no opacó la celebración general.
Con este triunfo contundente, Atlético Tucumán alcanzó los 9 puntos en el torneo Clausura y, de manera momentánea, se instaló en la cuarta posición de la tabla, metiéndose de lleno en la zona de clasificación a los Octavos de Final. Este rendimiento no solo consolida una campaña sólida en el campeonato actual, sino que también impacta positivamente en la tabla anual, alejando al club de cualquier preocupación por la permanencia y permitiendo empezar a avizorar, desde la posición 18, la posibilidad de pelear por un cupo en las competencias internacionales. La ilusión, sin duda, ha vuelto a crecer en el Pueblo Decano.
