Empresas de agro, finanzas, farmacias y comunicación realizaron millonarios aportes a La Libertad Avanza, marcando una migración del tradicional financiamiento del PRO y generando interrogantes por el perfil de algunos contribuyentes.
La proximidad de los comicios legislativos ha impulsado una intensa y opaca actividad recaudadora en el interior del partido oficialista, La Libertad Avanza. Este acelerado proceso de captación de fondos se desarrolla en un contexto político complejo, sacudido por el escándalo de presuntas coimas que involucra al ex titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, y que tensiona las relaciones internas en el núcleo duro del Gobierno.
Una revisión exhaustiva de los registros públicos de la Cámara Nacional Electoral (CNE) revela un significativo desplazamiento del poder económico tradicional. El PRO, históricamente receptor privilegiado de los aportes corporativos, aparece, en esta instancia, con contribuciones nulas, un vacío que ha sido ocupado casi en su totalidad por las arcas libertarias. Este fenómeno señala una recalibración en las alianzas del sector empresario, que parece concentrar su apoyo en la fuerza que hoy detenta el poder ejecutivo.
Entre los contribuyentes más destacados emerge Aceitera General Deheza (AGD), gigante del sector controlado por Roberto Urquía, ex diputado peronista que orchestró la campaña de Alberto Fernández en Santa Fe. La firma destinó tres millones de pesos a la campaña oficialista a fines de julio. Analistas del sector sugieren que la estrategia de Urquía ha sido tradicionalmente diversificar apoyos, pero en esta oportunidad la apuesta parece concentrarse.
En sintonía con el sector agroindustrial, figura el nombre de Esteban Antonio Nofal, heredero de una de las fortunas vinculadas a la creación de Torneos y Competencias. Nofal, cuya trayectoria incluye su aparición en los Panamá Papers por sociedades off shore y un interés manifestado en los activos de la quebrada Vicentín, realizó dos transferencias por un total de cinco millones de pesos a través de su grupo inversor, CIMA. Este mismo consorcio es señalado en ámbitos bursátiles como posible titular tras la firma constructora SES, anteriormente ligada a Nicolás Caputo, allegado al expresidente Mauricio Macri.
Uno de los aportes más cuantiosos y significativos provino de VP Comunicación SRL, una empresa cuyo titular, Juan Pazo, conduce actualmente ARCA (ex AFIP). La compañía desembolsó veinte millones de pesos a mediados de julio. La situación reviste particular ironía, ya que Pazo, quien durante la administración macrista estuvo a cargo de la comunicación de la UIF, habría estado activamente involucrado en las últimas semanas en la búsqueda de avales empresariales para la campaña de Milei, según confirmaron fuentes cercanas al proceso.
El listado de la CNE devela además la participación de entidades con escaso perfil público pero con una gran capacidad financiera. Un caso paradigmático es el del joven financista Juan Ignacio Abuchdid, dueño del Grupo IEB, quien inyectó diez millones de pesos en una sola jornada. Abuchdid, propietario de un emporio que va desde la adquisición de la española Dycasa hasta el sponsorship de San Lorenzo de Almagro y el desarrollo del megaemprendimiento “Puerto Nizuc”, fue también uno de los doce firmantes del aval público al Gobierno de Milei publicado días atrás en el diario Washington Post.
Dos contribuciones sobresalen por su monto descomunal. Por un lado, Promofarma, una cadena con miles de farmacias en el país, aportó más de veinticinco millones de pesos. Por el otro, la financiera Creditch S.A., una firma de baja exposición mediática, realizó una transferencia monumental de 116.5 millones de pesos, constituyéndose en uno de los soportes económicos más sustanciales de la campaña oficialista.
Cierra este heterogéneo panorama la empresa Magallanes Media, de Eduardo Lerner, con una contribución de treinta millones. La firma, que compitió durante el gobierno anterior por la licitación para imprimir el Documento Nacional de Identidad y que tiene su origen en una imprenta que producía la revista de espectáculos Pronto, ha encontrado un nicho en la impresión de boletas electorales para diversos partidos políticos. Este flujo diversificado de capital privado dibuja un nuevo mapa de influencias y consolida a La Libertad Avanza como el nuevo polo de atracción para los intereses económicos más poderosos del país.
